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Taller Perspectivas desde América Latina y el Caribe sobre Comunicación para el Cambio Social. Qué Significa Comunicación para el Cambio en América Latina: Preocupaciones y Caminos (Segunda sesión)

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En el marco del Cumbre Internacional de SBCC 2022 (Social and Behavior Change Communication), en alianza entre la Oficina de UNICEF para América Latina y el Caribe (UNICEF LACRO) y la Universidad del Norte (UNINORTE), se realizó un diálogo colectivo sobre la perspectiva de comunicación para el cambio social en América latina y el Caribe. Con el apoyo y coordinación general de Markel R. Méndez H. (UNICEF LACRO) y Jair Vega (UNINORTE), esta segunda sesión contó con la participación como ponentes de Clemencia Rodríguez (Temple University), Omar Rincón (FESCOMUNICACIÓN - FRIEDRICH EBERT STIFTUNG), Rafael Obregón (UNICEF Paraguay), Cassia Ayres (UNICEF LACRO) y en la moderación del panel Jair Vega (Universidad del Norte).

El objetivo de este ejercicio conjunto fue establecer una conversación entre las perspectivas globales de la comunicación y el cambio social (CSS) y las costumbres de América Latina y el Caribe (LAC). Con esto, se busca que las tradiciones de LAC sean reconocidas a nivel global y que se generen adaptaciones que contribuyan a crear propuestas de cambio desde una perspectiva regional autónoma y adaptada a los diversos contextos y expectativas culturales de la región.

Jair Vega fue el encargado de dar apertura al espacio, el docente realizó una breve síntesis de la sesión anterior para poner en contexto a quienes asisten por primera vez, amarrar el diálogo y continuar hilando la conversación.

Rafael Obregón fue el primero en reabrir el diálogo y mencionó dos consideraciones generales sobre la conversación. En primer lugar, habló sobre el papel de UNICEF en diferentes contextos y regiones. Explicó que había un proceso de movilización social que era facilitado tanto por el Estado como por los gobiernos, pero también existía otro proceso de movilización social que surgía desde las comunidades y las personas, incluyendo todos los grupos sociales. A veces estos procesos coincidían y otras veces no, pero formaban parte de la dinámica de cada país y región. Obregón considera que el papel de UNICEF se enmarca en esta dinámica.

Obregón también abordó el tema de las evidencias durante su discurso. Hizo hincapié en que muchas veces se tiende a centrar el concepto de evidencia únicamente en el ámbito médico, donde se llevan a cabo intervenciones y se evalúan a través de diseños experimentales para luego generalizar los resultados. Sin embargo, en América Latina se genera una gran cantidad de evidencia a través de la práctica. Obregón concluyó que es importante sistematizar y documentar esta evidencia, así como aplicar elementos metodológicos que le brinden respaldo. A pesar de esto, también destacó el valor de esta evidencia en términos de los resultados que podemos mostrar y cómo puede influir en las decisiones que tomamos en distintos ámbitos.

A continuación, Rafael presenta tres puntos que podrían formar parte de una hoja de ruta en la región. En primer lugar, destaca la importancia de reconocer tanto el contexto regional como el contexto subregional para poder analizar de manera más profunda y precisa las problemáticas y, a partir de eso, generar recomendaciones pertinentes. En segundo lugar, resalta la necesidad de impulsar cambios en el ámbito local, en aquellos lugares donde existe una concentración excesiva del poder estatal, ya que es en esos ámbitos donde se presentan las mayores desigualdades e inequidades. Se debe prestar especial atención a estas áreas para abordar de manera efectiva estos problemas. Por último, menciona la relevancia de fortalecer capacidades en diversos ámbitos. Desde la perspectiva de SBC, se busca generar procesos de fortalecimiento de capacidades en casos específicos y de acuerdo con las prioridades establecidas.

Durante su intervención, Obregón también destacó la necesidad de fortalecer las capacidades enfocándose en áreas que puedan generar diferencias significativas. Para lograr esto, señaló la importancia de identificar las iniciativas propias y, en este sentido, mencionó dos dimensiones para tener en cuenta: la catalítica y la prescriptiva. Enfatizó que el papel de los actores involucrados debe ser el de facilitadores y catalizadores, en lugar de prescriptores. Por último, Obregón concluyó su participación refiriéndose al componente de comunicación de SBC desde lo programático para realizar procesos de cambio social.

La segunda intervención del panel estuvo a cargo de Clemencia Rodríguez, quien habló sobre el concepto de ciudadanía de Chantal Mouffe. También aclaró su intervención anterior sobre el elemento de la imaginación en los movimientos sociales. Según Clemencia, los movimientos sociales son la colectivización de la ciudadanía, donde las personas se unen debido a su insatisfacción con la sociedad actual y tienen una visión de cómo les gustaría que fuera. En este sentido, destacó la importancia de diferenciar entre los movimientos sociales de derecha y los movimientos sociales progresistas. Mientras que el primero busca restaurar lo que ya existe, el segundo, como el movimiento feminista, se imagina un mundo sin patriarcado, algo que aún no ha sido experimentado. Para Clemencia, esto representa un ejercicio de imaginación.

En su segunda reflexión, Clemencia abordó la forma en que nos referimos a las comunidades. Según ella, términos como "bajar al territorio", "la masa" generan una relación vertical y cierran la posibilidad de un diálogo de saberes. En lugar de ver a las comunidades como lugares de necesidad y crisis, Clemencia propuso pensar en ellas como privilegiadas que pueden compartir sus capacidades y conocimientos en un diálogo mutuo. Además, invitó a repensar nuestro papel como expertos académicos, investigadores y diseñadores, destacando la importancia de apoyar desde la retaguardia en lugar de liderar desde la vanguardia.

Por último, Clemencia compartió dos experiencias de financiamiento: la primera fue la experiencia de Omar Rincón y el presupuesto de la Fundación Frederick Herbert, que otorgan financiamiento a iniciativas locales. La segunda experiencia fue la propia de Clemencia, a través de la Public Media Foundation, donde apoyan a medios comunitarios en Filadelfia. Estos ejemplos demuestran la necesidad de fortalecer las iniciativas comunitarias y su participación en los movimientos sociales.

Omar Rincón fue el siguiente en realizar su intervención en el panel. Comenzó su plenaria hablando sobre el lugar de la enunciación y se autodenominó un "cheerleader" de la comunicación para el desarrollo. Rincón sostiene que una comunicación comunitaria, territorial, alternativa y popular, es capaz de generar afectos y emociones colectivas, promoviendo el sentido de solidaridad y cuidado mutuo. Durante su intervención, Rincón planteó cuatro puntos principales: En primer lugar, Rincón habló de que América Latina tiene pensamiento propio comunicacional y por tanto se debe trabajar con interdisciplinariedad y retomar las enseñanzas de Freire sobre el trabajo comunitario y el dialogo de saberes. En segundo lugar, planteó el aporte de América latina y el caribe como lugar intercultural, o sea, el territorio latinoamericano, es estudiado y vivido y habitado como un lugar de interculturalidad, de diálogo, de cultura, no de saberes, de culturas. En tercer lugar, Omar dijo que hay buscar la soberanía comunicativa, cultural y narrativa y que la lucha de la comunicación debe ser pura, ser soberanos sobre cómo somos culturalmente en Latinoamérica y, por último, habló de cuál es el horizonte de la comunicación en América latina y genera una fórmula que integra los vivires sabrosos, el vivir bien, el vivir cuidando y el aprender de las mujeres.

La última intervención estuvo a cargo de Cassia Ayres quien realizó una exposición sobre la comunicación para el cambio social y su impacto en los Sures con un marco histórico.

Ayres planteó su intervención de forma que abarcó temas relacionados con nuestro pasado, presente y posibles futuros. En cuanto a "de dónde venimos", Cassia hizo referencia a un conjunto de ideas y conceptos postcoloniales, ideas modernas ligadas al desarrollo, fundamentalistas e importadas, de epistemologías occidentales, blancas, machistas, dominantes y un pensamiento positivista que es fundamentado en teorías de progreso. Además, mencionó la presencia de un pensamiento positivista basado en teorías de progreso y de dependencia. Respecto a "dónde estamos" menciona un proceso de deconstrucción(…) “Yo pienso que todavía estamos muy lejos de un proyecto radical de transformación social, de por lo menos de un proyecto donde la gente se vea de esta forma radical y me gusta usar la palabra radical porque hablamos de participación y de participación radical, de transformación social y de transformación radical, o sea, de una participación radical con decisiones de actores en larga escala, también es muy importante hablar de escala”. Cassia mencionó que tiene una mirada pesimista frente a la realidad, pues en su “modesta opinión, estamos muy metidos todavía en el positivismo y hay un retroceso de alguna medida”.

Cassia también habló de la importancia de la inversión en los procesos culturales, pues estas ayudan a “avanzar y resistir” y mencionó que hay que mantener el conocimiento y las manifestaciones populares como una gran prioridad. Además, retomó los imaginarios de los que hablaba Clemencia y se refirió a estos como que los imaginarios sociales deben hablar por sí solos, crear sus propias ideas que sean aplicables para sí mismos. Ayres habló de cambiar perspectivas y traer los sures al intercambio de saberes. Finalmente, el último punto fue sobre cómo potenciar la política y que no se debería tener miedo de discutir el origen de las cosas no siendo solo un destino, una manera transnacional de trabajo de los procedimientos, de esa forma la “negociación es un punto focal fundamental, pero luchar por una comunicación para un cambio social con una cara de la gente de América Latina hecha por la gente de América Latina y el Caribe”.

A continuación, se abrió el espacio para que los asistentes realizaran sus intervenciones, planteando sus dudas, experiencias y reflexiones. Estas son algunas de ellas:

En primer lugar, Lilen de UNICEF República Dominicana preguntó de qué forma puede moverse desde lo de ser prescriptores hacia catalizadores, identificar esas experiencias y los movimientos sociales en contextos en donde los imaginarios sociales están tan integrados en las comunidades que no permiten cambios. La segunda intervención contó tres experiencias que se están generando en Bolivia, que permiten cruzar los diferentes niveles de cambio social y generar nuevas perspectivas. En la tercera intervención se formuló una pregunta para Cassia relacionada con el Sur Global y el rol de UNICEF. 

La cuarta intervención se trató de una experiencia en Brasil y en cómo se ha deteriorado el tejido social, resaltando que las herramientas del SBC han aportado a recuperar ese tejido social. Luciana Lima, de UNICEF Argentina, realizó una reflexión sobre su experiencia y se cuestiona que tan cierta es la horizontalidad cuando se realizan intervenciones sociales si se va con diagnósticos preconcebidos.

Adelaida Trujillo resaltó la exposición de Cassia y la potencia que tiene las imágenes que usó para este tipo de conversaciones, mencionó nuevamente la importancia de metodologías como la del eduentretenimiento para generar pensamiento crítico histórico e invita a las demás plenarias que se estarán realizando en el marco de la Cumbre. Finalmente, Judith, antropóloga, cerró las intervenciones del público y planteó su preocupación ante la brecha generacional que existen en SBC y la falta de programas enfocados en adultos mayores.

El tercer momento del workshop es una rápida reacción de los panelistas ante las intervenciones de los asistentes:

Clemencia Rodríguez, al iniciar su discurso, hace un llamado a las nuevas generaciones para que se sumen a espacios como este, en los cuales personas como Adelaida, Omar y Rafael han estado luchando durante años. Asimismo, responde al planteamiento de Lilen (UNICEF República Dominicana) y menciona que el problema puede radicar en el modelo de diagnóstico utilizado. Clemencia argumenta que los modelos de diagnóstico suelen buscar homogeneizar, sin embargo, es necesario buscar y reconocer las fisuras existentes, ya que en cualquier comunidad siempre hay contracultura presente.

Rafael Obregón respondió a dos intervenciones. En primer lugar, planteó que en Latinoamérica hay una problemática compleja en relación con los derechos humanos y los derechos de la niñez. Esto sugiere la necesidad de buscar mecanismos para generar espacios donde se pueda revitalizar el discurso de los derechos y llevarlo a organizaciones. En su segundo comentario, Obregón abordó hasta qué punto es posible crear estos espacios y mencionó que existen experiencias en la región donde se han generado procesos de cambio desde la comunidad y los movimientos sociales. A veces, estos procesos sociales están presentes, pero no se logran identificar fácilmente. Obregón concluyó afirmando: "Insisto mucho en la importancia de ir al territorio, observar lo que la gente está haciendo y cómo podemos facilitar esos procesos sin perder de vista nuestros mandatos. También tenemos una tarea que cumplir con el gobierno, y ese es nuestro desafío". Por último, Jair Vega cerró el taller con una invitación a continuar con estos debates en otros espacios y el compromiso de discutir y difundir la información presentada durante el evento.

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Languages
Español
Number of Pages
Ocho páginas
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Información enviada a la Iniciativa de Comunicación por Markel Méndez, especialista en cambio social y de comportamiento en UNICEF.