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Pasión por la Vida - Testimonios

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Pasión por la vida presenta los testimonios documentales de 13 personas que viven con VIH en América Latina. Sus historias transmiten la lucha, las dificultades, la superación, la esperanza y, sobre todo, el amor y la pasión por la vida. El objetivo de esta serie es derribar mitos, abolir el miedo y terminar con el estigma y la discriminación que todavía rodean al VIH/sida. Una vez más, América Latina se presenta como luchadora y ofrece su pasión por la vida al servicio de dar una respuesta conjunta como región a la epidemia del VIH/sida.

Las historias incluyen:

  • Mariana Iacono: Mariana es una mujer apasionada. Le apasiona nadar en el mar, leer, estudiar, aprender, compartir sus conocimientos, la música, el fútbol y la política. Cree que la pasión es el motor de cada día y que una vida sin pasiones es aburrida. Es hincha de Boca Juniors y siente escalofríos cuando va al estadio a ver los partidos. Mariana tiene 26 años y hace 7 que vive con VIH. Cuando supo su diagnóstico tenía 19 años y poca experiencia sexual. Por eso aclara que el VIH puede afectar a cualquier persona.
  • Alejandro Pompei : Alejandro ama la música, el arte, expresarse. Desde muy pequeño empezó a tocar el piano y luego aprendió a tocar la guitarra. Hoy tiene una banda de rock, canta y compone sus propias canciones. Ale quiere ser músico y su sueño es estar arriba de un escenario. Alejandro tiene 20 años y forma parte de la primera generación de chicos que nacieron con VIH. Sin embargo, esta relación con el VIH fue cambiando: de pequeño significó los problemas de salud, de adolescente estuvo a asociado al despertar sexual, contar o no contar que vivía con VIH, y hoy el VIH está comenzando a representar para él un par de pastillas dos veces por día. “Y no tiene que ser nada más”,enfatiza.
  • Marcela Alsina: Cuando fue diagnosticada con el VIH, Marcela se aferró a defender sus derechos. Así surgió el activismo, que es su pasión. Cambiar una realidad que no es justa sólo por vivir con un virus es el deseo de Marcela, que vive cada día con intensidad y valorando lo que ella considera una segunda oportunidad en la vida. Marcela tiene 42 años y hace 20 que vive con VIH.
  • Roberto Marmolejo: Para Roberto leer es la cosa más maravillosa del mundo. Le permite vivir otras vidas y aprender a entender la suya. Leer y compartir lo leído, son dos y su misma pasión. Roberto tiene 41 años y hace 3 vive con VIH. Tras conocer su diagnóstico, pasó un momento de salud muy difícil y lo único que ansiaba era volver a vivir su vida cotidiana. Está muy enamorado y disfruta del amor y el compañerismo de Ángel, su pareja.
  • Silvia Carmona: Silvia siente pasión por sus tres hijos. Está orgullosa de ellos y disfruta cocinarles,  compartir momentos con ellos y verlos crecer y convertirse en personas estudiosas y trabajadoras. Para ella ser madre es una pasión que excede a sus propios hijos: Silvia goza cuidar, acompañar y ayudar a quienes se cruzan en su camino. Cada día, asiste a las personas internadas en los hospitales y trabaja con jóvenes en prevención del VIH. Silvia tiene 37 años y hace 13 que vive con VIH.

  • Ilsa Aguilar: Para Ilsa, la pasión es algo que no se discute, que no cambia. Para ella, el proceso de ser trans es una pasión, porque es lo que la hace sentirse realizada, es lo que quiere ser y lo que quiere reflejar. Ilsa tiene 19 años y desde los 16 vive con VIH. Cuando se hizo el análisis de VIH por primera vez resultó negativo y prometió que de ahí en más se cuidaría. Pero luego volvió a ceder y un año después se infectó. El diagnóstico de VIH  representó un desafío y una nueva responsabilidad: aprender a cuidarse y encontrar un equilibrio. En diez años se imagina con progresos físicos y económicos, con casa y auto propio.

  • María Paz Callejas: La pasión de Maripaz es su familia, sus hijos y su madre. Disfruta cuidarlos, se enoja cuando no le obedecen y se preocupa por lo que hacen. Trabajando duro desde muy pequeña, a los 13 años le pidió a un alcalde un préstamo para comprar ladrillos y se puso al frente de la construcción de su casa. Maripaz tiene 36 años y conoció su diagnóstico cuando su marido falleció a causa del sida. Siente que su diagnóstico de VIH la volvió más seria, por eso trata siempre de mantener una sonrisa. Maripaz asegura que vivir con VIH no la cambió como persona: sigue siendo mamá, amiga, hija, hermana. Sigue siendo la misma mujer.

  • Raquel Maldonado: La pasión de es su trabajo: vende ropa y se siente empresaria de su propio negocio. Para ella, su trabajo es fundamental porque le permite ser independiente. En su tiempo libre, practica biodanza, un tipo de terapia que la ayudó mucho tras conocer su diagnóstico de VIH. Tiene 50 años y hace 5 que vive con VIH. Cuando conoció su diagnóstico estaba casada desde hacía 17 años y pensaba que jamás podría pasarle a ella.

  • Williams González: La pasión de Williams es comunicarse. Le gusta hablar: habla con el mar, con Dios, consigo mismo, e incluso habla dormido. Williams da charlas de prevención de VIH para jóvenes con quienes le apasiona hablar. Pero también le gusta escuchar y aprendió a respetar todas las opiniones. Williams tiene 31 años y hace 12 que vive con VIH. Se hizo la prueba del VIH por curiosidad y nunca imaginó que podía resultar positiva. Cuando lo supo tuvo miedo a la muerte, a lo que dirían los demás al enterarse, a la decepción que podría sentir su madre. Sin embargo, siente que ya aprendió a convivir con el virus: no deja que el VIH tome decisiones por él, aunque es conciente de su enfermedad.

  • Cazu Barros: Cazu tiene una pasión inmensa por la vida. Ama el sol, el mar, la naturaleza, a su familia y principalmente a sus amigos. “Los amores pasan, pero los amigos quedan”, suele decir. Para él, un “día Cazu” es aquel que transmite alegría, fuerza y mucha energía positiva.Opina que los preconceptos y la discriminación es lo que más afecta a la personas con VIH, mucho más que el virus. Y aboga porque es necesario poner un freno al VIH, y no a quienes viven con VIH.
  • Cilene Sa: es educadora y actriz. Su pasión por el teatro comenzó cuando descubrió que éste podía representar la vida tal cuál es, como un espejo y así ser una herramienta para alcanzar a muchas personas. Con la Compañía de Teatro Preventivo, Cilene se dedica a la realización de espectáculos teatrcilenes y manifestaciones públicas que abordan la temática del VIH/sida.
  • Jucimara Moreira: Dios es una pasión en la vida de Jucimara. Su fe es lo que le da fuerzas para continuar, para superar las dificultades, para vencer los obstáculos. Conoce muchas personas que abandonaron sus tratamientos para el VIH por Dios, suponiendo que su fe sería suficiente para hacer frente al VIH. Sin embargo, Mara aclara que el VIH ha vencido todas las barreras: religiosas, de raza, de clase social. Y que la fe en Dios y el cuidado del cuerpo a través de los tratamientos deben ir juntos. 
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Información tomada del sitio web de Pasión por la Vida