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Entrevista con Rosa María Alfaro - II

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Comunicadora peruana, especialista en temas de comunicación y ciudadanía.
Es Presidenta de la Asociación de Comunicadores Sociales Calandria y Directora de la Veeduría Ciudadana de la Comunicación Social. Fue Coordinadora del Programa de Comunicación de la Red de Educación Popular Entre Mujeres del Consejo de Educación de Adultos de América Latina, CEAAL; miembro del Directorio y Presidenta de la emisora “Milenio Radio” y Presidenta del Colectivo Radial Feminista, del cual es miembro en la actualidad. Rosa María Alfaro fue profesora catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima y de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Su experiencia como consultora incluye el trabajo con importantes organizaciones de la región.

Source

Televisión de Calidad. IV Muestra y Seminario Internacional. "Compromiso por una TV de Calidad para la Infancia en Colombia" (30 de agosto - 3 de septiembre de 2005. Bogotá, Colombia).

Para ver intervención de Rosa María Alfaro sobre la experiencia Veeduría Ciudadana de la Comunicación Social oprima acá

Desde su experiencia con la Veeduría Ciudadana de la Comunicación Social, Rosa María Alfaro enriqueció el debate sobre el tema de participación en el marco del Compromiso Nacional por una Televisión de Calidad para la Infancia en Colombia, en el que señaló la importancia de poner a la ciudadanía como protagonista del proceso.

Rosa María Alfaro: Yo tengo un cierto temor a que este tipo de convenios luego no puedan ser cumplidos por la falta de presupuesto, por la falta de voluntad política o por intereses externos. Yo le agregaría al proceso la presión ciudadana para que tenga mayor carácter de pacto social y no caer en un pacto político. Pero por otro lado considero que es un avance en el sentido de que permite desde algunos campos de trabajo de la comunicación comprometer a los diferentes sectores, incluso presentarle proyectos a los propios medios. Te genera oportunidades y en ese sentido creo que es válido.

La experiencia de la Veeduría Ciudadana de la Comunicación Social fue considerada como un referente central en la reflexión sobre el tema de Participación dentro del Compromiso. Se propuso la creación de una veeduría en Colombia y se destacaron los logros alcanzados por la experiencia peruana, como la visibilización del debate sobre medios más allá de la agenda política en donde los ciudadanos fueron los protagonistas; la capacidad de movilización que logró; y el trabajo conjunto de diferentes sectores.

R.M.A.: Creo que hay que sentarse a pensarlo y adecuar el proceso a las características colombianas, porque veo que acá son más aficionados a formar grupos, ligas, asociaciones y hay que ver cuanto de eso vale. Sería bien interesante trabajar con niños y con adolescentes como sugirieron ahora para el campo de la investigación, utilizar la propia creatividad infantil para conocerlos más a fondo pero también para recoger algunas de sus propuestas. Es importante si a partir de ese convenio se genera relación con niños, con docentes, luego con padres de familia y se va generando un espíritu de compromiso más general. Incluso podría llevar dentro de un par de años a establecer un nuevo pacto.

Este movimiento en el Perú se dio a través de un proceso de construcción colectiva, que comenzó a trabajar la consulta ciudadana mediante el debate y la discusión en lugares públicos, motivando a la gente a generar una participación no sólo crítica sino también propositiva.
La carta de presentación de este colectivo fue su participación en el proyecto de reforma a la ley de telecomunicaciones.


R.M.A.: En Colombia no hay una ley tan mala, al contrario creo que es una buena ley. Ustedes ya la tienen, nosotros no la teníamos. En ese sentido ya hay una diferencia grande, el asunto es definir si esa ley fue participativa o no, si la gente sabe cuales son sus principios básicos. En todo caso habría que discutir más con la gente la ley ya aprobada y luego mirar más bien qué otras cosas se pueden seguir haciendo.

Al proceso hay que meterle ciudadanía. Se puede hacer cada mes... por ejemplo ver qué han estado haciendo los medios, qué cosa de lo que ha visto la gente le parece mal y con base en esto armar una agenda. Puede ser que lo que estén cuestionados sean los noticieros, los talk shows.. etc. Luego inicias una discusión sobre eso y esto puede terminar en una propuesta. Es decir, a partir de lo que hemos discutido nosotros proponemos que se haga esto y se empieza a hacer. Puede ser un llamado de atención a los medios, puede ser una sugerencia de cambios. Y yo creo que siempre hay formas de ir construyendo desde las características propias de cada sociedad. Primero hay que trabajar con los sectores que están más cerca y luego ir avanzando.

Para no caer en el asambleísmo de la organización manipulada por un caudillo, nosotros lo que hacíamos era respetar a la comunidad como convocatoria pero usábamos las calles, la participación espontánea.. ellos no sabían qué se les iba a preguntar ni cómo, entonces eso generaba bastante participación individual en la gente. De esta manera el ciudadano se va acostumbrando a participar, fíjate que ahora hay presiones que se han hecho por ejemplo en el campo de la publicidad donde la gente solita escribe diciendo que está en desacuerdo con un anuncio. Pero no se dirigen al medio, se dirigen a la empresa que está anunciando y es tan fuerte que inmediatamente la quitan, más que si hubiera recurrido al trámite oficial.

En medio del debate generado por el Compromiso Nacional por una Televisión de Calidad para la Infancia en Colombia, Rosa María Alfaro señaló la importancia de cualificar la participación donde la ciudadanía se dé cuenta que puede tener capacidad de propuesta. Hizo otras reflexiones acerca de combinar regulación con incidencia e implementar políticas efectivas de comunicación. También entregó su visión del tema de participación en la región.

R.M.A.: Yo creo que a nivel regional la participación está dividiéndose en dos: una es la participación política o cívica -pero cívica manipulable por los políticos-. Esta es además incontrolable porque como no hay claridad política en el futuro entonces hay mucho uso concreto de esas movilizaciones. Y la otra que es más libre, más independiente, más espontánea y menos manipulable porque no es hecha con base en ideologías sino que está basada en sensibilidades, responsabilidades y que se convierte en la voz de la gente común y corriente, esa gente a la que hay que seguir escuchando.

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