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Televisión y su relación con la violencia

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Televisión y su relación con la violencia
La violencia contra la niñez no es un problema de relaciones individuales. Existen estructuras que también son formas de violencia: la pobreza, insuficiencia de servicios sociales, la falta de vivienda y muchas otras. Estas estructuras favorecen y hacen que las instituciones reproduzcan formas de violencia, ya que inducen a las personas a repetirla en sus ámbitos de oganización: la familia, vecindad u organización popular, y estos individuos en su relación con los demás, vuelven a reproducir valores, acciones y principios que permiten que se mantenga. Y así se construye el círculo de violencia.

En lo pertinente a la familia, muchos adultos se "desquitan" con los menores de la violencia de la que son objeto en los ámbitos sociales en los que se desenvuelven. El autoritarismo, la inseguridad y la incertidumbre que los afecta en su trabajo, unido a los bajos ingresos, los disgustos en su relación con otros adultos, hace que hagamos dentro de la casa lo que a nosotros nos hacen afuera. Si nos ordenan, ordenamos; si nos golpean, golpeamos; si nos insultan, insultamos; no tenemos la oportunidad de exponer razones, y tampoco permitimos que otros nos digan las suyas. Los destinatarios de esta conducta, son por lo general los niños. De esta manera el círculo de violencia se fortalece, se vigoriza y se reproduce.

Una de las características fundamentales de la violencia, es el carácter cotidiano de este fenómeno y su aspecto patriarcal, en donde las personas no valen por sí mismas, sino únicamente por el valor que el patriarca les otorga, con el agravante de que éste no reconoce a las personas, sino más bien las utiliza. Daniel Prieto, cuando se refiere a las formas de violencia de las que son víctima los niños, afirma: "La historia de la infancia es la historia de los usos sociales de los niños; para el adulto, el niño es un interlocutor ausente ... ".

Si a esto le sumamos el efecto de la televisión en la sociedad, como instrumento de socialización, y el hecho de que el número semanal de horas en que los niños ven la televisión sobrepasa el número de horas de estudio, y de interacción con sus padres, esta nos lleva a la necesidad de replantear la priorización de nuestras acciones hacia el papel mediador que tienen los padres, la escuela y las instituciones sociales en la significación de los mensajes. La intervención de los adultos puede, sin lugar a dudas, aumentar o disminuir la vulnerabilidad de los niños en la apropiación crítica de los mensajes. El problema podemos sintetizarlo en el hecho de que la información de la televisión no genera por sí sola los recursos necesarios para que sea bien interpretada y un exceso de imagen anula el pensamiento crítico. Algunos autores como Gladys Daza y otros, afirman que "El poder de la imagen permanece fuerte y se recuerda mejor lo que hemos visto en imágenes que lo que hemos leído". La imagen es la verdadera fuerza de la televisión, lo que le dá una gran capacidad de influir en las personas. Es significativo un estudio realizado por Anderson (1971) sobre varios estudios sobre el tema entre 1956 y 1976, en el que encontró que en un 70% de los estudios había una relación positiva entre la violencia emitida por la televisión y la agresividad del espectador. Este autor llegó a la conclusión de que "la violencia estimula la agresividad".

En 1961, Mussen y Rutherford constataron que niños de 6 y 7 años que habían visto una caricatura agrsiva, reventaban con más gusto un globo que los niños que no lo habían visto. Ese mismo año, Lovaas constató que niños en edad preescolar que habían visto una caricatura agresiva, no mostraron un comportamiento similar ni mayor que otros niños que no la habían visto. En este último estudio lo que se le ofreció a los niños fue una muñeca que golpeaba a otra si se accionaba un botón, y al parecer, todos los niños prefirieron estas muñecas y otros juguetes, independientemente de la influencia de la televisión.

Este detalle, que parece ser más de carácter metodológico, abre una nueva ventana en nuestra reflexión: la denominada influencia de la televisión en los niños, ¿no requiere acaso de un espacio y de un contexto que la haga posible, es decir, de circunstancias que propicien la réplica de la agresión, luego del contacto con una escena violenta? (Newman y Newman, 1990).

Es muy probable que si en una familia se recurre a las amenazas, al chantaje, intimidación, golpes, gritos y cualquier otro tipo de agresión, los programas de televisión actuarán más fácilmente en los niños.

Sin embargo, algunas personas en discusiones públicas han afirmado que la exposición de violencia en la televisión no produce ningún efecto (Teoría de los efectos nulos), o inclusive que ésta produce efectos de descarga de agresividad (Teoría Catártica).

Por otra parte, un número importante de autores han establecido una relación positiva entre exposición a la violencia y agresividad en el espectador y han descrito lo que podríamos denominar "Teoría de los Efectos Positivos", y según ellos:
  1. La agresividad se aprende mediante la obsevación de escenas violentas, mediante modelos de comportamiento agresivo que el espectador puede imitar.
  2. Desbloqueo de inhibiciones. La televisión realza la agresividad al romper inhibiciones contra la violencia.
  3. Cambio de actitud. La televisión justifica métodos agresivos para alcanzar ciertos objetivos.
  4. Cambio conductual. Exalta psicológicamente al espectador haciendo más probable que actúe agresivamente, o puede desensibilizarlo contra conductas o situaciones de violencia.
  5. Proceso de justificación. Los sujetos que ya son agresivos, encuentran una justificación de su comportamiento, mediante la observación de modelos o situaciones agresivas expuestas en la pantalla.
En términos generales, los resultados del número de delitos cometidos en los principales programas infantiles, fueron los siguientes: En 200 minutos se observaron 130 delitos en la programación infantil y 66 en la de adultos, con un promedio de 0.6 delitos por minuto (un delito cada dos minutos) en la programación infantil y en la de adultos un delito cada tres minutos), para un total de 36 delitos por hora en la programación de niños y de 18 en la de adultos.

Algunos comentarios y conclusiones indican que cuando el "héroe" ejecuta un delito, aparecen atenuantes que justifican tal acción y en relación con la programación infantil y la de adultos, hay aproximadamente el doble de delitos en la de los niños que en la de los adultos y la gravedad de los mismos es la violencia física, verbal y contra la propiedad, así como también discriminación de género, de las cuales las más significaticas son la discriminación de roles sexuales, laborales, inferioridad fisiológica e intelectual y discriminación étnica.

Ahora bien, el aprendizaje de la violencia no se inició con la exposición a la pantalla, ni se acaba cuando el agresor se retira de ella. Sin duda alguna, hay otras instancias significativas como la familia, el centro educativo y la comunidad, entre otras.

La televisión, en tanto medio, en tanto avance tecnológico que influye poderosamente en nuestras vidas y que ha generado ya cambios en lo personal, familiar y social, no puede catalogarse ni como buena ni mala. Al igual que otros medios tiene grandes riesgos que pueden atentar contra las necesidades particulamente de las generaciones más jóvenes; así como grandes posibilidades para la instrucción, estimulación de la fantasía, la imaginación y percepción.

¿Cómo lograr el rescate de los aspectos más positivos de la televisión? Para que esto sea una realidad, es necesario que las empresas y empresarios de la televisión, las instituciones estatales, la comunidad, los centros educativos y la familia, tomen no sólo conciencia, sino acciones y medidas efectivas, como podrían ser el mejoramiento de la programación, orientación y guía a los niños y padres a través de campañas, programas y educación para la televisión por medio de la escuela y la comunidad.

Muchos países han hecho de la televisión un instrumento educativo y algunos han logrado importantes experiencias en la educación para la televisión.

En ese sentido se señalan algunas recomendaciones tales como:
  • La necesidad de que los padres señalen normas de horario, tipo de programa, cumplimiento de tareas previas y cantidad de tiempo frente a la televisión.
  • Diversificación de las opciones de entretenimiento.
  • Las prohibiciones drásticas de ver la televisión no tienen un efecto significativo y por el contrario podrían producir el efecto inverso, siendo más eficaz el ejercicio de una autoriad racional como es el caso de los padres que explican y dan razones.
  • Si los hijos ven algunos programas acompañados por sus padres, el expresar un juicio sobre lo que se está viendo es el procedimiento más efectivo.
  • Bibliografía
    • Pólit, Diego. Ponencia presentada en el Congreso Quinto Aniversario Fundación Paniamor, 1992, San José, Costa Rica.
    • Prieto, Daniel. "Más allá de la historia de la infancia". INFA. Ponencia presentada en el Encuentro Latinoamericano para la Defensa de los Derechos del Niño, Guayaquil, Ecuador, Junio, 1991, Pág. 2 y 3.
    • Víquez, Mario. "La mediatización familiar y escolar en la recepción televisiva de los niños y niñas en Costa Rica." ILANUD, Ministerio de Justicia. San José, Costa Rica, 1991, Pags. 3, 12, 13, 14, 17, 18, 20 y 21.
    • Egido, Angel y otros. "Mensajes televisivos y pautas de comportamiento agresivo. Editorial Xeral de Medios de Comunicación, Consellería Da Presidencia e Administración Pública, Galicia, España.
    • Daza H., Gladys y otros, T.V. Cultura, Editorial Cedal y Editorial Nueva América, Bogotá, 1989.
    • Encinas, José Luis. "Prohibido Pegar." Asoc. para el Desarrollo Integral del Niño, (AYNI), Lima, Perú, Pág. 69.
    (Información adaptada del Manual "Construcción de la identidad de género desde la sexualidad en la adolescencia", del ILANUD, y del libro Planificación para la salud integral, de la Organización Panamericana de la Salud).

    Fuente:
    Un Vistazo a la Situación de la Niñez y la Adolescencia en Costa Rica. Página web de Fundación Paniamor.

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    me parece muy bien el trabajo, felicitaciones

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    me parece muy bien el trabajo, felicitaciones (Calificación: 5

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    me parece muy bien el trabajo, felicitaciones (Calificación: 5

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    Me pareció muy buna porque en ella se pudo observar lo positivo y negativo de la televisión en sus aspectos ,ás importantes

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    etá excelente la página espero que sigan publicando cosas que realmente valgan la pena leerlas y que ademas no pierdan su estilo. gracias por que me ayudo mucho a mi investigacion de universidad.

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    QUE SE NECESITA UNA INFORMACION MAS ESPECIFICA.

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