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¡Bienvenida Salud! - Métodos
- Investigación -
Métodos
El enfoque actual es cómo y por qué el sistema social está cambiando debido al diálogo impulsado por los medios. Preguntamos: ¿quién está escuchando?, ¿cómo han interpretado y construido socialmente la radio y los mensajes de ¡Bienvenida Salud!?. En 1999, se realizó una amplia encuesta con una muestra estratificada conformada tanto por oyentes como por no oyentes en el departamento de Loreto. Se condujeron entrevistas de focus groups y observaciones sostenidas de participantes en cinco comunidades, con promotoras y se convocaron a grupos que habían sido oyentes por un período mayor a los tres meses. Estas estrategias proveyeron un aporte significativo a la construcción de la encuesta.
La encuesta
Se escogió una encuesta para recolectar información de una muestra amplia a través de un terreno complejo luego de que ¡Bienvenida Salud! había estado en el aire por 2 años. La encuesta distinguía entre los oyentes y los no oyentes de ¡Bienvenida Salud!. Mujeres en edad reproductiva fueron over-sampled en cada una de las 20 comunidades. Seis encuestadores entrenados administraron el cuestionario de la encuesta, teniendo como objetivo 18 mujeres (9 oyentes y 9 no oyentes) y 10 hombres (5 oyentes y 5 no oyentes) en cada una de las 20 comunidades de estudio.
Casi la mitad de los 614 que contestaron (47%) fueron oyentes (n = 290). Más mujeres (n = 385) que hombres (n = 229) participaron en la encuesta; las edades fluctuaban entre los 15 y los 63. De aquellos que revelaron su edad, 72% (n = 456) tenían entre 21 y 45; 13% (n = 80) tenían entre 15 y 20; y el 11% (n = 73) tenían más de 45. Cerca del 20% (n = 127) de los que contestaron manifestaron estar involucrados en la comunidad o tener posiciones de liderazgo.
Las encuestas preguntaban a los participantes sobre la propiedad del radio, la ubicación de los oyentes y las preferencias de la estación. Luego, para discernir la exposición real, a los participantes que libremente recordaban ¡Bienvenida Salud! se les planteaba una serie de preguntas específicas relacionadas al programa radial. A los que se describieron a sí mismos como oyentes se les preguntó si el programa se emitía en la mañana o en la tarde, y si el programa sorteaba botes a motor. Se les preguntó a los oyentes que recordaran datos específicos del programa, frecuencia, preferencias de programación e interacciones sociales relacionadas con el material del programa. La encuesta preguntaba, a los oyentes y a los no oyentes, sobre su comportamiento de salud, conocimiento, actitudes e interacciones. Se solicitó información con relación a los patrones de natalidad y preferencias, prácticas en la crianza de los niños, conocimiento y uso de planificación familiar, empoderamiento de la mujer, violencia familiar y salud en la comunidad; así como, información relacionada con la comunidad, género, edad, antecedentes educativos y roles de liderazgo. Se creó un índice socio económico sobre la base de la propiedad de los radios, máquinas de coser, botes a motor y animales.
En noviembre de 1999, APRI-Minga abrieron un centro de entrenamiento para encuestadores en Iquitos, una ciudad en la cuenca del río que sirve de centro a muchos programas. Se reclutaron y entrenaron investigadores peruanos locales para administrar el cuestionario de la encuesta en sesiones cara a cara. Luego de pruebas pilotos y revisiones, los encuestadores partieron de Iquitos en botes, hidroaviones, canoas y transbordadores hacia 20 comunidades de estudio. No existían carreteras hacia los lugares del proyecto.
A la llegada a la comunidad, cada asistente de investigación le preguntaba al líder de la comunidad (teniente gobernador) que completase un cuestionario sobre el perfil de la comunidad y que identificará a los oyentes potenciales del programa de radio. Esta técnica de muestreo de bola de nieve (snowball) le permite a cada encuestador comprometer un número objetivo de por lo menos 15 entrevistados por comunidad. Cada entrevista duraba de 30 minutos a una hora. Mientras estaban en el campo, los entrevistadores de la investigación mantenían contacto radial de dos vías con sus supervisores en Iquitos. Luego de seis semanas en el campo, el equipo de investigación volvió con 614 cuestionarios completos.
Recolección de la información cualitativa
Antes de la encuesta, los productores de ¡Bienvenida Salud! confiaban en métodos cualitativos para medir la retro alimentación de la audiencia y evaluar la recepción de su programa.
Por ejemplo, más de mil cartas recibidas en la estación radial proveían a los productores con recursos para el diseño y el estudio del programa. Adicionalmente, se condujeron ocho focus groups en comunidades ribereñas para evaluar la reacción de la audiencia a ¡Bienvenida Salud!. Como señalaba Hayes (2000), y como demostraron los focus groups, escuchar la radio estaba embebido en las relaciones sociales y comunales que moldearon cómo la emisión fue interiorizada por los grupos de oyentes.
Al mismo tiempo que las encuestas, se realizaron observaciones de participantes y entrevistas a profundidad en cinco comunidades de Loreto con una activa red de promotoras. El grupo de encuestadores, compuesto por una enfermera obstetra y por un estudiante graduado de una comunidad rural de Loreto, pasó tres meses en cinco comunidades, viviendo con 13 promotoras y sus familias. Esta observación prolongada, y las entrevistas a profundidad, dieron luz sobre cómo las promotoras crearon actitudes favorables hacia los comportamientos de salud reproductiva estudiados. Las promotoras reforzaron las emisiones radiales, lo que a su vez las embestía de mayor autoridad. Este proceso puso en evidencia cómo se crea y exhibe el conocimiento en el discurso diario. Esto, también, le da importancia a las comunicaciones interpersonales en los programas radiales de educación-entretenimiento. Valente y sus colegas (Valente, Poppe, & Merritt, 1996; Valente & Saba, 1998) afirman que con frecuencia este tipo de comprensión no se toma en cuenta en los estudios de los efectos de la comunicación masiva.
Resultados
¿Cómo sabemos si el sistema social está cambiando debido al mensaje de educación-entretenimiento que provee ¡Bienvenida Salud!? Información sobre la demografía de los oyentes sugiere que el programa radial ha penetrado el sistema social. Casi el 80% de los entrevistados escuchaban la radio, y de 290 oyentes de ¡Bienvenida Salud!, casi el 60% eran mujeres. Aproximadamente el 80 % (n = 219) de los entrevistados que escuchaban ¡Bienvenida Salud! lo hacían más de una vez a la semana. Un 72% oye el programa en un ambiente doméstico, pero muchos individuos (23%) viajan fuera de sus casas para escucharlo con amigos y familiares. Las radios son posesiones de consumo apreciadas debido a que su adquisición está más allá del alcance de la mayoría de los modestos presupuestos hogareños. Por lo tanto, escuchar la radio tiende a ser una actividad comunal, y está segregada primariamente a lo largo de líneas de género. En las comunidades ribereñas, los hombres y las mujeres escuchan la misma emisión radial en ubicaciones distintas, siendo los hombres ancianos los que controlan la radio en ambos grupos.
En muchos asentamientos pequeños, los radios comunales a baterías son conectados a parlantes que emiten a todo el poblado. La presencia creciente de radios y el deseo de tenerlos, es una indicación importante de que el sistema social ha cambiado. Debido a que estos radios públicos son adquiridos colectivamente, los miembros de la comunidad eligen por medio de votaciones en asambleas mensuales la programación que se va a escuchar. Los líderes masculinos, tales como profesores o el alcalde, controlan los radios de la comunidad. Como observó de manera similar Spitulnik (2000) en Zambia, "Los hombres controlan la tecnología de los medios cuando están presentes, pero en raras ocasiones se dan grupos de género mixto que se reúnen en las casas y se sientan juntos a oír la radio""(p.77). En este estudio, un espectáculo radial sobre derechos reproductivos y salud es emitido en la región de la amazonía peruana donde generalmente hay segregación por género, pero el escuchar es comunal e interactivo.
¿Quiénes están escuchando? Los oyentes de ¡Bienvenida Salud! fluctúan entre los 15 y 63 años (M = 33.26). El escuchar no estuvo relacionado con la edad. Independientemente, del estado de los oyentes los oyentes masculinos (M = 34.98, SD = 12.06) eran mayores que las oyentes femeninas (M= 32.06, SD = 10.31). La mitad de lo oyentes habían abandonado la escuela en el sexto año de la educación primaria, sin embargo los hombres (M = 6.82, SD = 2.99) asistieron casi un año más al colegio que las mujeres (M= 6:13, SD = 2.89). Los oyentes de ¡Bienvenida Salud! tenían aproximadamente un año más de educación escolar, un promedio de 7 años de escolaridad, que los no oyentes, que tenían un promedio de 6 años. Casi tres cuartos (n = 206) de los oyentes de ¡Bienvenida Salud! estaban emparejados (casados o conviviendo), y la mayoría (n=228) había tenido hijos. Independientemente del género de los oyentes, los que respondieron afirmaron tener un promedio de cuatro hijos con vida. Inclusive en aquellas comunidades que no cuentan con una compañera promotora que movilice las audiciones colectivas de las emisiones, ¡Bienvenida Salud! se ha convertido en una parte central de la vida de la comunidad, y el radio en sí es un símbolo de las noticias relacionadas con la salud.
¿Cómo está cambiando el sistema social debido a la educación-entretenimiento que provee ¡Bienvenida Salud!? La audiencia estaba familiarizada con los métodos de control familiar antes de escuchar la emisión radial, y casi más de la mitad de la muestra (n=339) practicaba algún método de planificación familiar. Tanto los oyentes como los no oyentes informaron utilizar píldoras anticonceptivas orales con más frecuencia, seguido de inyectables y del método del ritmo y del calendario. Los no oyentes (11%) mencionaron utilizar anticonceptivos tradicionales a partir de hierbas -los cuales son menos confiables que los otros métodos- con más frecuencia que los oyentes (8%).
Era más probable que las mujeres hayan utilizado un método de planificación familiar que los hombres, y habían utilizado más métodos que los hombres. Más de un tercio de los oyentes (n=96) informó que compartía la información de ¡Bienvenida Salud! con otros. Lo que se compartía con más frecuencia eran consejos educativos, historias de la vida real y chistes. Más mujeres que hombres informaron que compartían la información con otros. La mitad de los oyentes (46%) mencionó que compartía la información con amigos o vecinos, el 21% informó que compartía la información con sus hijos, y el 18% mencionó que compartía la información con su cónyuge.
Luego de que ¡Bienvenida Salud! estuvo en el aire por 18 meses, muchas promotoras tenían la costumbre de reunirse con otras mujeres a escuchar el programa radial. A los cinco minutos de la emisión de un programa radial, el esposo de una de las promotoras interrumpió la sesión, aplastó el radio, y gritó: "¡Ahora, vamos a ver que hacen sin el radio que las mantenga informadas! Las cosas van a tener que volver a la forma en que eran antes". Al destruir la radio, un objeto de inmenso valor, él trataba de romper la solidaridad entre las mujeres y evitar que la escuchen en el futuro. La información impartida a través de la radio, y tal vez la radio misma, había sido construida socialmente como una amenaza. La educación-entretenimiento a través de los medios de comunicación puede provocar el clamor de la comunidad y reforzar la inflexibilidad de la dominación masculina.
Las promotoras, en respuesta, movilizaron recursos para adquirir otro radio, y luego hicieron arreglos para escuchar ¡Bienvenida Salud! en otro lugar. Esta reacción sugiere una yuxtaposición del empoderamiento de las mujeres y del control masculino dominante en la comunidad, en respuesta a un cambio social impulsado por los medios de comunicación.
El comportamiento de un hombre, un profesor respetado de conducta tranquila que apoyaba a su esposa para que participe como promotora, preocupó profundamente al equipo de APRI-Minga. Anteriormente, él había demostrado tolerancia, un deseo de discutir abiertamente sobre género, sexualidad y normas culturales, y un interés aparentemente sincero en lo que su esposa estaba aprendiendo del radio y de los talleres de entrenamiento. En entrevistas, reveló que había destruido la radio en público para recobrar su masculinidad, luego de que había sido ridiculizado por sus compañeros hombres por "permitir" que su esposa participase en actividades educativas. Luego del incidente, personal de campo de APRI-Minga fue a la casa de la familia para discernir los motivos subyacentes y arbitrar en el conflicto de la pareja.
Este episodio y el resto de la información ayudan a contestar la pregunta: ¿Cómo está cambiando el sistema social? Los oyentes hablan sobre lo que han aprendido del programa de radio, y podrían estar cambiando prácticas sexuales y métodos de planificación familiar. Sin embargo, somos cuidadosos y ubicamos estos descubrimientos en una represión sociocultural indeterminada más amplia, donde encontramos la existencia de múltiples intervenciones de salud concurrentes (Sherry, 1997).
Fuente
Carta enviada a La Iniciativa de Comunicación por Vanessa Vértiz, Minga, 23 de octubre de 2002.
Para más información contacte a:
Eliana Elías
Directora Ejecutiva
Minga Perú
Email: mingaperu@chavin.rcp.net.pe
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