Hora de leer
3 minutes
Prefacio - Haciendo Olas: Historias de Comunicación Participativa para el Cambio Social
Por Denise A. Gray-Felder
Capturar en el papel la esencia de la comunicación participativa espor definición un desafío engañoso. Recordando los trabajos de losque he sido testigo, he ayudado a dirigir, o de los que simplemente hehecho un seguimiento durante mi larga carrera en la comunicación,siento que los trabajos de naturaleza participativa más interesantes,desafían con frecuencia a la palabra escrita. Cuando conferencianteso escritores razonablemente talentosos tratan de explicar qué es loque cautiva tanto en esos trabajos —y por qué tienen un potencialtan grande para mejorar la vida de la gente— sus palabras pareceninsuficientes.
Por ello, cuando se me ocurrió que la Fundación Rockefellerpodría intentar catalogar algunos de los experimentos más innovadoresde la comunicación participativa en el mundo, pensé inmediatamenteen una sola persona que podría escribir este libro: Alfonso GumucioDagron. Necesitábamos alguien que pudiera asociar en sus palabras elimaginario y la poesía, y sin embargo mantener la objetividad de unperiodista. Necesitábamos alguien que pudiera dibujar con su escrituraimágenes vívidas que transmitirían al lector la experiencia de los agudosconflictos emocionales que muchos sentimos al visitar esos proyectos.Necesitábamos alguien que pudiera hacer una síntesis, sin pasar poralto lo esencial. Y también necesitábamos un escritor que pudieradedicarle al proyecto una enorme cantidad de tiempo, y aun así, concluirel trabajo en la fecha acordada y sin sobrepasar el presupuesto.
Lo que sigue es un relato fascinante de 50 experiencias que permitena gente que vive en comunidades muy pobres en los cuatrorincones del planeta, tomar en sus manos sus propias historias de vida,y comenzar a cambiar las circunstancias de su pobreza, discriminacióny exclusión. Alfonso estuvo a la altura de nuestras expectativas y aúnmás. Pasó más de un año entrevistando e investigando las fuentes paraeste trabajo, y ha estado activamente involucrado en todas las fasesde producción. "La voz de Alfonso" es evidente a lo largo del trabajo,y es un tributo a lo que hace de él un comunicador por excelencia:tiene el alma del buen poeta y cineasta que es, junto a un sentidoinquebrantable de justicia y de equidad.
Después de leer el capítulo introductorio —que explica la evoluciónen el campo de la comunicación participativa para el cambio social— el lector puede leer 50 ejemplos que ilustran el poder de la acción yde la toma de decisiones comunitarias. Muchas de las experienciastratan de radios comunitarias. Esperamos que ello no sea tedioso; locierto es que nuestra investigación sugiere que las radios comunitariasconstituyen uno de los medios más idóneos para llegar de una maneraútil y apropiada a las comunidades marginadas.
Esta inclinación hacia la radio también indica que en la comunicaciónparticipativa lo más importante parece ser la voz. Soy conscientede que ese término ha sido abusado en el contexto de la democraciay el desarrollo. Cuando lo utilizo, me refiero al proceso de escucharacerca de las vidas y de las circunstancias de los pobres y excluidos, enlas palabras y en los términos que ellos mismos emplean. La radio, porsu naturaleza, nos permite "escuchar" el contenido, el contexto, lapasión y el dolor.
El video nos permite ver y además escuchar esas voces, haciendoque nuestras emociones sean afectadas de una manera inimaginableantes del advenimiento del cine. Sin embargo, el trabajo documentalen video sigue siendo costoso, la capacitación suele ser somera y losequipos se dañan con facilidad y no pueden ser reparados o remplazadoslocalmente. Hoy por hoy, el video está fuera del alcance de lamayoría de las comunidades pobres.
A través de este proyecto y de otros impulsados por la Fundaciónen el marco de la iniciativa "Comunicación para el Cambio Social",hemos encontrado suficiente evidencia del creciente interés quetienen las agencias de cooperación y desarrollo en apoyar proyectosque rescatan las formas tradicionales de comunicación: drama, danza,música, títeres, tambores, cuentos populares y círculos de diálogo.Hemos aprendido a valorar el verdadero potencial de la comunicacióncara a cara, o voz a voz. Cada lección o convicción significativa quehe adquirido en la vida tuvo que ver con alguien a quien valoro,explicándome un tema y comprometiéndome en el proceso deencontrar la solución. Desde lo más mundano (aprender a lavarmelos dientes sin mojar mi blusa), hasta lo magnífico (amamantar a miprimer hijo), siempre tuve necesidad de combinar la narración cara acara, con un sentido práctico.
Me gustaría pensar que este documento no es sino un vehículomás de comunicación, entre otros que la Fundación puede ayudara desarrollar para los activistas comunitarios en el mundo entero.Por cada experiencia incluida en este libro, hay por lo menos otroscinco ejemplos complementarios. Apenas hemos rozado la superficie,especialmente en lo que respecta a los logros de la tradición oralen el continente africano. No era nuestra intención hacer un balanceexhaustivo a nivel mundial, sino seleccionar los casos que puedenenseñarnos a ser mejores comunicadores.
A medida que avanza en la lectura, recomiendo al lector concentrarseen las vidas que hay detrás de cada una de las experiencias.Mientras leía el documento, me sentí muchas veces emocionada alleer simples líneas de prosa: "la profesora de la aldea no tiene másherramientas de enseñanza que una dulce sonrisa"; o "una niña decuatro años enseñó a sus padres, a sus superiores, una lección básicade la vida: la risa es la primera rebeldía contra la opresión…undesafío a toda autoridad que afirme que la vida debe ser sufrimiento".
Saludamos a los que viven esas vidas. Ellos están realmente"haciendo olas" al avanzar en contra de las normas culturales,rebelándose contra las fuerzas que los mantienen abajo, y transmitiendolos relatos que muy pocos habían escuchado hasta ahora.
Denise Gray-Felder
Fundación Rockefeller
Nueva York
Octubre de 2000
Continuar
Ir a Tabla de Contenido
Comments
Spanish
- Inicie sesión para enviar comentarios