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Empresa: la Televisión Pública en América Latina.
Por Diego Portales
Consejo Nacional de Televisión de Chile.
Yo voy a hacer una reflexión general, del tema de la TV pública como la visualizamos en Chile, porque en un escenario donde ya existe la TV y existen TV públicas y TV privadas, siempre es bueno preguntarse o repreguntarse cuál es la misión de la TV pública, para qué existe la TV pública.
Creo que no hay una sola respuesta, es posible que en cada país haya respuestas diferentes, dependiendo de la historia, de la evolución que ha tenido la TV en cada sociedad; por tanto, hay una diversidad de definiciones posibles y yo admiro mucho lo que se hace en Brasil en TV Cultura, y creo que nosotros, en TV Nacional de Chile, estamos en una posición totalmente diferente; creo que en determinado momento ambas pueden ser validas, en determinados momentos y en determinadas situaciones históricas.
Hay algunas misiones que se han encomendado a la TV pública que quizá hoy día si están en crisis, se le planteó a la TV pública cumplir una misión educativa; ahora, en qué escenario se planteó esta misión, en un momento en que la TV abierta era una herramienta única y por lo tanto se pensó que, dado que este medio transmitía contenidos, podía ser ocupado como un medio de educación, como un medio de alfabetización; esta misión no fue bien cumplida creo que hay excepciones pero en general la TV no cumplió un buen papel, a pesar de los esfuerzos.
La TV abierta es un medio, es una herramienta que va de punto a masa y cuando se habla de educación formal se habla de punto a punto; o sea el emisor y el receptor tienen que estar en contacto, tiene que haber una retroalimentación. Hoy en día que se han abierto otras posibilidades, que se ha ampliado el uso de la TV por cable y mas recientemente el uso de la Internet.
Luego se le dio a la TV pública la tarea de cumplir una misión cultural desde determinados ámbitos de la sociedad; particularmente desde los ámbitos de mayor sofisticación cultural o que podemos denominar de la alta cultura, se le pidió a la TV que diera alta cultura, ahora la TV abierta, esta herramienta que va de punto a masa, normalmente abarca una diversidad total de públicos; entonces, pedir que la TV abierta dé productos de alta cultura, que normalmente son segmentados y que apuntan a públicos específicos, no es tan fácil, es un concepto que la TV abierta ha abandonado y las experiencias que hubo tampoco fueron muy exitosas, entre otras cosas por que los sectores sociales o los grupos que pedían o que demandaban este tipo de programas, en general ven poca TV por que tienen otras opciones culturales.
La TV sin duda es un producto cultural, donde pueden transitar productos de alta cultura, pero normalmente también transitan otros productos culturales, y me refiero a la diversidad de culturas populares y fundamentalmente a la cultura de masas, la TV ha sido una herramienta fundamentalmente para hacer productos culturales de masas. En 1990, la TV en Chile, no solo la TV del Estado sino también las TV de universidades que había en chile, era utilizada como herramienta de control político sobre la ciudadanía; entonces hubo un momento que fue corto en el tiempo, que se dio la posibilidad de que los poderes políticos se abrieran a considerar un proyecto de transformar una TV propiedad y control del gobierno en un canal o en una empresa propiedad del estado, pero controlado por un sistema mas o menos complejo, en términos de que se conformara un directorio que en realidad es el poder dentro de la empresa y ese directorio tiene unas ciertas reglas que impiden que el presidente de la república o que el gobierno maneje la empresa y que hace de colchón entre las presiones que pueden venir del sistema político o de otros poderes de la sociedad.
La ley dijo poco respecto de la misión, pero dijo una cosa esencial: la TV nacional de Chile debe garantizar el pluralismo a través de toda su programación, especialmente la información, en los programas de información y debate político y este mandato legal es extraordinariamente importante, una sociedad que estuvo muy polarizada durante muchos años y donde la TV jugó un papel en la política, la TV en el gobierno de Salvador Allende fue una aspiración para ser controlada por distintos grupos políticos y jugó un papel en la polarización social, para qué decir en los 17 años de dictadura donde fue ocupada y utilizada por el gobierno.
Hubo un momento en que dijo que la TV del Estado puede cumplir el papel de garante del pluralismo, que en un solo ente se garantice que en todas las corrientes de opinión, no sólo políticas, sino sociales, culturales, religiosas, regionales, tengan su lugar en la TV publica, y ese es el mandato de la ley.
Por ultimo, respecto de la misión, creo que es muy importante que esta autonomía sea traducido en un desarrollo de una doctrina institucional propia, no solo existe la ley, existe un documento que se llama Política editorial de TV de Chile, aprobada por el directorio, en el cual se entre otras cosas se desarrolla este concepto de TV publica como garantía de la diversidad y el pluralismo, para la integración de la nación.
El tema del financiamiento de la TV pública es quizás el más difícil de abordar; muchas veces no se comprende cómo esta TV pública sigue siéndolo si a la vez es comercial, porque se financia en el mercado publicitario.Hay aquí algunos errores de concepto que es conveniente discutir: En primer lugar, cuando uno tiene una TV abierta de punto a masa, lo importante es que la sociedad valore aquello que recibe por que si la masa no valora no tiene ningún sentido hacer el esfuerzo; cuando hablamos de valor, podemos hablar de valor de uso; o sea que la valoración social es el valor de uso, y después hablaremos del valor de cambio, que refleja el valor de uso que la sociedad le da al bien en cuestión.
Pasamos de la teoría del valor educativo y cultural, a la teoría la teoría de los usos de medios de comunicación; o sea, valorar los públicos. En el ámbito critico, la palabra rating es una palabra que esta satanizada, pero si uno profundiza que significa el concepto de raiting, si esta bien medido por supuesto, el rating significa cuanta gente ha optado por valorar todo lo que nosotros estamos proponiendo como valido para la sociedad, o sea cual es el valor de uso, que le da la sociedad al producto que nosotros estamos ofreciendo, si nosotros somos TV abierta y no TV por cable o Internet, nos interesa mucho ampliar la eficacia comunicativa de aquello que nosotros queremos transmitir.
Quiero pasar a lo que los economistas clásicos llaman el valor de cambio: si nosotros tenemos un bien que tiene el valor de uso para la gente, es decir, tenemos un programa de TV, que a la gente le gusta y tiene por lo tanto alto rating, el valor social o el valor de uso de la TV pública, se traduce en una coherente recaudación de ese valor en el mercado de la TV.
Los presupuestos públicos, y eso es una experiencia de los últimos años, están decreciendo y además nos toca la ingrata tarea, cuando vivimos de los presupuestos públicos, de competir contra otros usos de esos presupuestos públicos; varios de los cuales son bastante más urgentes de financiar. No digo que no sea importante financiar la TV pública, pero son más urgentes la alimentación, salud, educación etc.
Por eso yo creo que no hay un solo modelo para buscar esta recaudación de valor que la TV pública puede producir, pero sí que hay una responsabilidad de TV pública y es que por lo menos recaude el valor social que genera. Aquí caemos en una trampa, porque esto es muy fácil, y yo he participado, estuve en la reunión nacional de televisoras universitarias en Morelia, México y discutíamos este punto y resulta que en México las televisoras públicas no pueden recaudar, no pueden meter publicidad, no pueden transformar su valor de uso, lo que la sociedad reconoce en recaudación efectiva de valor, entonces aquí se produce una situación en la cual es posible que muchas TV públicas generen un gran valor de uso, pero que esa parte de la torta que ellos generan se la lleve la TV privada, y entonces estamos en el peor de los mundos; la TV pública, negociando, buscando que el Estado la financie, un estado que prácticamente va reduciendo año a año los aportes posiblemente no sabemos, muchas veces generando un valor social importante, osea un público que esta con esa TV y esta impedida de recaudarlo, entonces allí hay un problema institucional mayor. Yo creo que la TV publica tiene que tener la posibilidad legal de recaudar al menos sobre sy audiencia, y tiene que tener el derecho al menos de poder buscar sus recursos en el mercado.
Ultimo punto: Qué es TV de calidad. Yo la verdad, no tengo la respuesta; creo que es muy importante que haya muchos debates sobre esto, me tocó leer hace algún tiempo un artículo de un académico chileno, en el cual hacía referencia a un estudio de la TV pública japonesa; ellos definieron que la calidad de la TV es muy subjetiva, muy difícil medir, pero al menos podría haber un valor objetivo con el cual medirlo, que es la capacidad de generar diversidad en la programación; es decir, que no se concentre en un solo género sino que abra el abánico. Ellos estudiaron esto y lo que se descubrió en el estudio fue que el Reino Unido, comparado con EEUU, con muchos menos canales tenía mucho mayor diversidad. Esto antes de meter el cable, o sea cuando se comparaba TV abierta británica, con TV abierta de EE.UU.
Esto tenía que ver en esto, es mi opinión, con el hecho de que en el Reino Unido existiera una TV pública importante que no solo se define la malla programatica en función del cumplimiento de la misión sino que le interesa ganar rating, ganar audiencia, le interesa el posicionamiento dentro del mercado, pero le interesa cumplir además o junto con ello una misión que va más allá de eso.
Pienso que es posible un círculo virtuoso entre misión, creación de valor y recaudación de valor; creo que es posible cumplir una misión, y ha sido posible durante estos últimos 12 años, cumplir nuestra misión de pluralismo y diversidad, contando con el reconocimiento masivo del público; por ejemplo, hay un programa que ha sido premiado en España, sobre la vida de una familia de detenidos y desaparecidos en chile que a mi modo de ver es una joya de como la TV puede descubrir en los casos, en las vidas particulares de los seres humanos, en este caso en la vida dramática de personas que han sufrido intensamente, todo el valor del ser humano, no es un programa político, no es un programa de denuncia de lo que paso en la dictadura militar, es un programa de valoración de como una abuela y su familia ha vivido la vida durante 17, 20, 30 años, no se cuantos años desaparecieron sus familiares, ese programa tuvo mas de 30 puntos de audiencia osea una participación del mercado altísima, producto que tiene una marca muy consolidada y de muy amplio espectro y es un programa documental y ahí se muestra que los documentales bien hechos pueden tener muy buena aceptación de público.
Quiero terminar diciendo que nuestra responsabilidad, nuestro deber, es cumplir nuestra misión logrando el autofinanciamiento del mercado, pero que muchas veces muchos productos no son fáciles de financiar, algunos de ellos se puede lograr ese financiamiento por la vía, del subsidio: Programas que son más exitosos, ayudan a financiar programas que son menos exitosos porque esos programas menos exitosos cumplen con la misión.
También hemos sido un elemento en promoción de una diversidad en la programación que incluye una variedad importante de géneros, que incluye una variedad importante de formas de producción; nosotros, en el año 90, empezamos a trabajar con muchas productoras independientes; hoy en día es un modelo que esta siendo aplicado por todas las TV privadas y hay mucho talento que está fuera de la TV, que ha logrado colocar sus propuestas, sus ideas, su talento en la TV chilena y no solo en la TV publica, pero creo que nosotros si cumplimos un rol y ese es un desafío interesante que puede plantearse en la TV pública.
Ya no sólo que el Estado juegue un papel global de regulación del sistema, sino que al incorporarse dentro del sistema, juegue también un papel de regulación al interior del sistema, hemos cometido muchos errores, mencione el caso de la TV infantil, hemos sido incapaces de hacer TV infantil, hemos participado en muchos seminarios convocados por nuestro Consejo Nacional de TV y los estudios que se han hecho del canal muestran que la TV infantil en chile no es financiable, y tenemos enorme cantidad de desafíos, muchos de los cuales no podemos abordar por nuestras propias fuerzas y talentos y ese es el desafío, de como la sociedad, no solo de TV publica, sino que la TV publica inserta en un contexto de TV general e inserta en un sistema en que el estado también participa, puede buscar los caminos para mejorar su contribución a la sociedad.
Para información relacionada:
Consulte el Son de tambora número 15.
o el número 14.
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