Colombia: tendencias en la comunicación y contexto
Esta información de contexto puede ser útil para entender las tendencias en comunicación en Colombia. Estas son muy complejas y sería necesario mucho mas espacio para un análisis más riguroso.
La televisión ha estado siempre en las manos del estado y fue concebida como un servicio público. Colombia fue el segundo país en latinoamérica (después de Cuba) con un servicio de TV; las primeras emisiones tuvieron lugar en 1955. Los espacios han sido adjudicados tradicionalmente por concesión a compañías privadas, pero ciertos espacios claves eran reservados para programas, campañas y anuncios de interés público. Los espacios entregados en concesión a las compañías privadas permitieron la concentración de poder, generaron corrupción en la adjudicación de licencias y propiciaron un debilitamiento de las voces de la provincia. Los mas deseados premios son los noticieros de la noche (adjudicados por 6 años, en espacios triple A), y las telenovelas.
Aproximadamente el 98% de la población tiene acceso a la televisión, mas o menos el 50% de las instituciones de enseñanza tiene televisores y grabadoras, los niños miran un promedio de dos y media horas de televisión al día. Con la excepción de algunas telenovelas de exportación y unas pocas series de ficción, los dos principales canales (Canal 1 y Canal A) están caracterizados por una tradición comercial y una producción mediocre - el 30% de sus programas son producciones de baja calidad adquiridas en los Estados Unidos.
Durante la última década, el estado -cediendo ante las presiones de intereses privados- ha perdido todos sus espacios de servicio público, muchos de ellos en los codiciados espacios triple A. El argumento de las instituciones gubernamentales responsables de esto, es que existe un canal nacional público, dedicado a la cultura y la educación (Señal Colombia), lo mismo que 6 canales regionales públicos, que cubren la mayoría del territorio nacional (Telepacífico, Teleantioquia, Telecaribe, Telecafé, Teleoriente, Teveandina) y dos canales de servicio público en Medellín (Telemedellín) y Bogotá (Canal Capital).
Sin embargo, estos canales no tienen una audiencia consolidada, reciben poco apoyo y poca publicidad. Esto, a pesar de esfuerzos aislados para lograr una programación de calidad y de ejemplos de buena producción independiente - por ejemplo La Franja del Ministerio de Cultura, Audiovisuales, del Ministerio de Comunicación, Telepacífico y recientemente Telemedellín.
El hecho de que intereses privados determinen el comportamiento de la televisión (y de otros medios de comunicación masiva) es particularmente grave, dada la reciente proliferación de canales, tanto privados como públicos, nacionales como locales. Hasta hace un año, la propiedad del espectro electromagnético era exclusiva del estado. Durante 1998, los dos primeros canales nacionales privados fueron adjudicados a los dos mas grandes grupos económicos del país (Canal Caracol, propiedad del Grupo Bavaria, y Canal RCN, propiedad de la Organización Ardila Lulle). Un canal local, City TV, le fue adjudicado al mas grande conglomerado de comunicaciones del país, Casa Editorial El Tiempo. Durante 1999 se adjudicarán las licencias de televisión de cable y se expedirá la legislación que regirá los canales comunales de televisión alternativa.
La Comisión Nacional de Televisión -CNTV- un cuerpo independiente creado hace tres años por la Ley de Televisión (de acuerdo a la Constitución de 1991) es un cuerpo cuyo mandato es regular el espectro y defender y promover la televisión de interés público. Pero la influencia del sector privado sobre sus decisiones y políticas es enorme. Tanto los mecanismos de elección de los miembros de la CNTV como la representatividad de éstos han sido seriamente cuestionados. La sociedad civil no está representada por una persona con conocimientos especializados, que esté en capacidad de abogar por el uso de la televisión y otros medios masivos de comunicación en beneficio del interés público.
Una situación similar se da en la radio. Las frecuencias -propiedad del estado- han sido asignadas por concesión a compañías privadas.
La radio ha sido desde siempre un elemento esencial en la comunicación en Colombia: debido a su quebrada geografía, hasta hace relativamente poco un gran sector de la población rural no tenía acceso a la televisión, un sector importante era analfabeta y -sin electricidad- los radios transistores tenían una gran importancia. Un aspecto importante de la radio es que las voces locales tenían un espacio, aún si estaban en manos privadas. El cambio en la propiedad hacia los grandes monopolios empezó hace mas de dos décadas, cuando estos grupos empezaron a comprar estaciones de radio locales (rurales, urbanas y regionales). La tendencia ha sido que los grandes conglomerados (hoy principalmente el Grupo Bavaria y la Organización Ardila Lulle) "devoran a los peces pequeños". Con la compra de estaciones de radio se inició la tendencia de los grandes conglomerados a adquirir medios masivos de comunicación, que ha culminado con la televisión de cable, los nuevos canales privados de televisión y gradualmente con el dominio sobre la prensa escrita.
La radio hoy llega a prácticamente la totalidad de la población del país, y tiene una gran influencia tanto en las zonas rurales como en la opinión pública a través los programas de noticias en FM y AM, dirigidos por importantes periodistas.
La prensa escrita tiene una historia completamente diferente, pero está también cayendo en el torbellino de la globalización de los medios. Los periódicos han estado tradicionalmente en manos privadas y han sido propiedad de familias de la elite intelectual, asociadas a uno de los partidos tradicionales. Algunos de los periódicos regionales son El Heraldo y El Universal, en la costa caribe; El País y el Diario de Occidente, en Cali; El Colombiano en Medellín y Vanguardia Liberal, en Santander.
Tradicionalmente, el "cuarto poder" ha mantenido su independencia y responsabilidad social no involucrandose en los medios masivos. Este principio empezó a resquebrajarse en los últimos diez años: La familia Santos, estrechamente ligada al partido liberal y dueña del periódico mas leído, El Tiempo, cuya su edición dominical alcanza una circulación de 600.000 ejemplares, creó el conglomerado de medios Casa Editorial El Tiempo, del cual son socios mayoritarios. El Espectador, el segundo periódico de circulación nacional, fundado hace mas de un siglo por la familia Cano, fue un periódico que -aunque asociado al partido liberal- se caracterizó por su fiera independencia hasta que -agobiado por presiones económicas y los ataques de los barones de las drogas (su director Guillermo Cano fue asesinado por su fuerte oposición contra los jefes de las mafias de la droga)- fue vendido al Grupo Bavaria en 1997. Esta fue una transacción muy discutida, que puso en discusión la independencia de los medios en Colombia. Es interesante anotar que la prensa escrita es mas independiente que los medios de masas. Hay intentos aislados de mantener la independencia en radio y televisión, pero esto es precisamente lo que hace tan preocupante el interés de los grandes grupos sobre la prensa escrita…………………
A pesar de todos los esfuerzos para democratizar la propiedad a través de la constitución de 1991, la realidad es que los intereses económicos privados y los intereses políticos son las fuerzas detrás de los medios de masas con mayor influencia en el país. El medio en el que operan los medios mas influyentes en Colombia está cambiando rápidamente.----------
En mi opinión, el reto es tratar de reforzar el sector público, mediante una vigorosa participación de la sociedad civil. Lo mas importante será invitar a los medios en manos privadas para que participen invirtiendo capital y recursos humanos en una cruzada nacional en contra de la violencia y por la reconciliación usando el poder de sus medios.
Comments
el artÃculo es una visión interesante de lo que ocurre en los medios en Colombia. Tiene algunas inconsistencias, como decir que canal A y canal 1 son los más importantes, cuando ya estamos dominados por caracol y RCN, también e sun poco superficial. Pero está bien, es atinado y veraz, al menos en el transfondo. ValdrÃa la pena hacer un análisis más detallado de todo eso, porque la verdad es que el asunto es bastante complicado... sobre todo para la radio comunitaria y para la televisión alternativa.
Cesar Ardila necesita entrar en contacto con Carlos Ardila Lulle cuanto antes. Primer primo.
Cesar Ardila
sandracarefree@yahoo.com
Sr. querido Carlos Ardila Lulle, necesito elaborar en mi E-mail enviado a usted la semana pasada. Cesar Augusto Ardila, su primer primo,is el hijo del Dr. Anibal Ardila Duran, su tÃo. Cesar Ardila quisiera ponerse en contacto con usted A su conveniensia.
Gracias
sandracarefree@yahoo.com
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