Estándares Internacionales de Concentración de Medios y Libertad de Expresión.
Coordinadora de Advocacy del Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y Convergencia (OBSERVACOM) .
Esta mesa estuvo moderada por Guilherme Canela, consejero de comunicación e información para el Mercosur de la UNESCO. Los otros conferencistas que hicieron parte de la mesa fueron: Luis Jaime Cisneros, periodista y miembro del Consejo Directivo del IPYS y Raúl Peñaranda, Periodista y Analista Político Boliviano.
En esta conferencia, Aleida Calleja hizo la presentación del libro ¿Quién es el guardián del perro guardián?; son historias de cómo la concentración de medios afecta al periodismo, el derecho a la información y la libertad de expresión en los países de América Latina. Las historias fueron reunidas en este libro por iniciativa de OBSERVACOM con la colaboración de destacado/as periodistas y experto/ as de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Guatemala, México, Nicaragua, Perú y Uruguay. Este trabajo identifica y describe nueve casos emblemáticos que evidenciaron cómo impacta la concentración indebida de medios, tanto para restringir o impedir el trabajo de los/las periodistas y el ejercicio del periodismo independiente, como para condicionar la conformación de la agenda informativa pública -por ejemplo, amplificando o silenciando temas, en función de los intereses de los dueños de esos medios de comunicación- y limitar la circulación de contenidos informativos o periodísticos plurales. OBSERVACOM ha venido desarrollando una línea de trabajo permanente sobre el pluralismo y la concentración en América Latina, produciendo informes y estudios que revelan la acumulación en la propiedad y el control de medios de comunicación e innova, ahora, con este informe donde se revelan evidencias de cómo los monopolios y oligopolios mediáticos actúan “conspirando contra la democracia”, tal como afirma la Declaración de Principios de Libertad de Expresión de la OEA.
El objetivo fue documentar casos sobre las afectaciones de la concentración mediática del periodismo y por ende las afectaciones en la libertad de expresión, el derecho a la información y en la calidad democrática de las sociedades.
La publicación identifica y describe 9 casos emblemáticos de los países de América Latina, anteriormente mencionados, que evidencian:
Cómo impacta la concentración indebida de medios para restringir o impedir el ejercicio de periodismo independiente o para condicionar la conformación de la agenda informativa pública, amplificando o silenciando determinados temas de interés público. Muchas veces lo más importante no es lo que aparece en los medios, sino lo que no aparece, lo que se calla, lo que se oculta en términos de interés público y amplificando o silenciando esos temas en función de los intereses de los dueños de los medios de comunicación para limitar la circulación de ciertos contenidos y de ciertas informaciones que afectan sus intereses.
Lo que se quiere poner en cuestión con los casos que se presentan en la publicación es:
¿Qué pasa cuando el propio periodismo debe estar bajo investigación? No es nada sencillo el ejercicio del periodismo libre e independiente cuando la historia es de las mismas empresas periodísticas que deben producir la información, informando sobre sus anunciantes o sobre sus socios.
¿Qué intentan a través de la publicación? Si bien los poderes públicos deben estar atenidos a reglas de transparencia, de rendición de cuentas; el poder mediático es también un poder que debería de estar atenido a las mismas reglas; no está mal que los dueños de los medios de comunicación tengan intereses o que tengan conflictos de interés; el problema es que no lo declaren, de tal manera que tengan una sinceridad con su audiencia y que esa audiencia sepa que hay determinados medios que tienen un sesgo informativo.
Finalmente, el problema central que se está teniendo con la concentración de medios y se repite reiteradamente en los países, no es si existen muchos medios como varios gobiernos afirman; sino quién los controla y cómo el control afecta el debate democrático. Se está hablando de un problema compartido entre los gobiernos, los estados, el poder mediático y la propia sociedad.
En la medida en que se hacen más pequeñas las fuentes de información plurales y diversas; en la medida en que los medios cada vez acaparan más las fuentes de información, en esa medida hay menos información de calidad para dar un debate de los temas de interés público. El problema central es que no solo se afecta a la sociedad a la calidad democrática sino que incluso está afectando a los periodistas; los medios van dejando cada vez menos espacio para el periodismo crítico que además ve sus condiciones de trabajo precarizadas y además se va reduciendo ese periodismo de calidad.
Muchas veces cuando los medios pertenecen a unos cuantos grupos tienden a cartelizarce y lo que hacen es formar una especie de censura, que acalla al periodismo crítico.
Tomado de la Conferencia Latinoamericana de Periodismo de Investigación - COLPIN y de la página web de OBSERVACOM.
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