Entrevista con Alí Lmrabet
Periodista marroquí de 44 años, se ha convertido en un símbolo de la lucha por la libertad de expresión, tras ser condenado a tres años de cárcel por injurias al rey Mohamed VI, y "amenazar la integridad del territorio nacional", a causa de varios artículos, caricaturas y un fotomontaje, publicados en las revistas que dirigía. Fue liberado en Enero de 2004. Pasó 231 días en prisión.
Entrevista realizada por Ángel Gonzalo y Jacobo Quintanilla, de la sección española de Amnistía Internacional. Tomada de la página web de la revista Amnistía Internacional
A.I: ¿Qué ocurre con la libertad de expresión en Marruecos?
A.L: El régimen marroquí no sabe lo que es la libertad de expresión. Por ejemplo, no se puede hablar de la autodeterminación del Sáhara. Si publicas una información sobre este tema, te llaman enemigo. Yo he sido condenado por contar la otra versión del Sáhara, que no significa que la apoye; simplemente, la cuento. Libertad de expresión es darle la palabra a todas las partes implicadas y eso no lo admite la administración marroquí. La monarquía es el otro tema tabú en Marruecos.
A.I: ¿Por qué lo liberaron?
A.L: Sin duda, por la presión internacional. En la cárcel, no sabía que contaba con tantos apoyos, pues apenas podía leer periódicos y no me llegaban las cartas que los activistas y defensores de derechos humanos me enviaban. Recibía noticias a través de mi familia y poco más... Quiero manifestar mi agradecimiento a todos los que me han apoyado.
A.I: ¿Cuándo llegarán los ciudadanos marroquíes a respetar más al rey que a temerle?
A.L: En árabe hay un proverbio: "Respeta y te respetarán". El día en que nuestros gobernantes nos respeten, nosotros los respetaremos. Actualmente, gobiernan por el miedo que provocan... pero esto terminará. Llegará un momento en que se respeten nuestros derechos, nuestra dignidad y, para ello, es muy importante la libertad de expresión.
A.I: ¿Qué reformas hacen falta en Marruecos para que sea un país democrático?
A.L: El sistema debe modificarse. De momento, sólo nos llegan discursos y buenas palabras, pero no hay hechos y eso no es una democracia real. Por ejemplo, la Comisión de Equidad y Reconciliación, recién creada, es un organismo para cerrar los años de Hassan II. En Marruecos, muchos de los antiguos represores aún forman parte de la administración.
A.I: ¿Ha valido la pena su lucha?
A.L: Por supuesto. Han llegado a decirme otros periodistas que si yo hubiera cedido en mayo, se hubiera acabado la prensa independiente en Marruecos. En ningún momento perdí la esperanza. Yo no era un detenido normal. Era un secuestrado legal. Soy inocente. No insulté al rey ni le ultrajé ni nada parecido. Sólo soy un periodista que busca información, que le añade humor y que la publica. Eso es lo que he hecho siempre y lo que haré también ahora. Lo que ha cambiado es que hoy, antes de encarcelar a un periodista, se lo van a pensar dos veces.
A.I: ¿Qué trato recibió en prisión?
A.L: Fui marginado por los funcionarios de la cárcel. En una ocasión hasta me agredieron, pero fundamentalmente no me dejaban dormir, me molestaban y me llegaban comentarios de que iban a implicarme en delitos mayores. Sobre todo, trataron de aislarme y de impedir que me relacionara con el resto de detenidos.
A.I: ¿Qué mensaje quiere hacer llegar a otros informadores y colegas que están actualmente en su misma situación?
A.L: No hay que ceder. El mensaje es: Resistir, resistir y resistir. Lo que hacemos los periodistas es difundir información y eso no puede ser un crimen en ninguna parte del mundo.
Comments
desde aquà apoyo a todos los marroquÃes que luchan para conseguir la democracia que tanto les hace falta.
ya que sin libertad de expresión, el ser humano no es libre.
yu creo que es injusto que le rey se quede con toda la fortuna del paÃs y que los ciudadanos tengan que vivir en la pobreza
arribe!!!!!!!!!que si nos unimos podemos conseguirlo.
hasna
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