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Diseño de Estrategias para el Sector Programación y Producción
Resumen
Esta propuesta se dio a conocer durante la presentación pública del Compromiso Nacional por una Televisión de Calidad para la Infancia. Corresponde a uno de los cuatro ámbitos en los que se ha enfocado el proceso, donde se recogen las estrategias y acciones que se proponen
poner en marcha a partir de la firma del Compromiso, en materia de programación y producción de programas infantiles.
Textocompleto
Durante el proceso se realizaron reuniones sectoriales y entrevistas con con productores, niños, padres, canales y representantes de la academia, con el fin de identificar las necesidades del sector desde lo conceptual, la programación, lo comercial y la audiencia.
Desde lo conceptual encontramos que la televisión infantil no es el resultado de una estrategia, sin embargo hay programas infantiles atendiendo a una regulación y a una norma expedida por la Comisión Nacional de Televisión en la que se establecen horarios de emisión, pero en realidad no se está apostando a responder a las expectativas de esa audiencia.
Se confunde el concepto de televisión infantil con televisión educativa y con concepto de servicio público de televisión. A través del diálogo que se sostuvo con los diferentes actores, la percepción general es que el problema del servicio público de televisión debe ser atendido por el Estado mismo y no por el sector privado. Por otro lado, se fusiona el concepto de televisión infantil con televisión para adolescentes e incluso juvenil y no hay una segmentación específica de audiencias.
El nicho de los niños ha sido cautivado por los canales temáticos de la televisión por suscripción o satélite. Ese es el gran reto que tenemos en este compromiso de televisión, qué tipo de productos vamos a hacer y cómo lo vamos a hacer, porque ellos están encontrando una mejor oferta a su gusto en los canales especializados.
Desde lo comercial el proceso se puede mirar como una amenaza o una oportunidad para el medio. Los anuncios comerciales muchas veces hacen parte de los contenidos y se conciben los segmentos y las dinámicas desde los mismos anunciantes. Pero esto se vuelve una oportunidad en la medida en que es una industria potencial del entretenimiento y lo que hay que pensar es cómo vamos a trabajar conjuntamente con “filosofía, contenido y concepto”. Si eso no existe desde la concepción misma del programa, el anunciante entonces va a llegar a última hora a hacer sus exigencias con productos que no atienden las necesidades, las expectativas o el respeto por el televidente.
En esta área de la industria del entretenimiento se presentan oportunidades para trabajar estrategias de mercado con otros sectores. Ya no se puede concebir un programa infantil sin que tenga su propia música, un espacio en Internet, videojuegos, etc. y todos estos aspectos tienen que ver con la parte comercial que podemos entrar a trabajar conjuntamente.
Desde la audiencia hay un gran reto que es cómo cautivar ese público y cómo mantenerlo, teniendo en cuenta que estamos ante una generación de la convergencia donde la lectura es completamente fragmentada e hipertextual.
Muchos teóricos han trabajado el tema de la cultura de la calidad. Se habla que la calidad puede ser un concepto puramente técnico, que a traviesa básicamente lo estético, la propuesta del manejo de las herramientas y de los recursos que nos da el medio. La calidad también va en la capacidad para conocer la audiencia y para saber exactamente en qué entorno se está moviendo esa audiencia.
El lenguaje es otro de los retos que nos daría la posibilidad de tener una dirección innovadora y hacer ese abordaje estético desde nuestra producción. Otra forma de definir la calidad es incorporar los aspectos pedagógicos que construyan ciudadanía y que construyan conceptos que lleven a mejores procesos ciudadanos.
Para fortalecer el concepto de calidad además se deben tener en cuenta las individualidades, las diferencias, las minorías. Esto nos da un concepto de integración nacional que ya está planteado en sentido macro a través del canal Señal Colombia.
Dice Alfonso Sánchez-Tabernero en su publicación sobre Dirección Estratégica de Empresas de Comunicación que la calidad implica: ajustar el modelo predeterminado de una empresa, es decir tener muy claro el modelo cuando se está definiendo qué tipo de proyecto se quiere hacer; satisfacer las expectativas, demandas o necesidades de los consumidores; tener cero defectos, aquí entraría todo lo que es el manejo de la técnica, la parte de producción, la parte de la calidad estética, las propuestas narrativas; y cumplir con la función para la cual ha sido diseñado el objeto, es decir que el producto o servicio sea apropiado para el uso que se le pretende dar.
En resumen, el concepto de calidad debe estar presente en todos los ciclos de la producción, la emisión y la recepción. En Colombia se puede citar el caso de calidad de una entidad como el canal regional Teleantioquia, técnicamente certificado por ISO 9001 en el año 2.000, que acreditó los procesos de mercadeo, comercialización y venta, programación, producción, transmisión y gestión de servicios de televisión.
Cómo lograr una programación con producción de calidad para nuestros niños en Colombia
Para la producción de programas infantiles en Colombia se deben tener en cuenta criterios como: La focalización, ya que atender a un público específico da más coherencia y en términos de mercado más competitividad. Se debe definir exactamente el rango de edad -si es nivel preescolar o el nivel de primaria, etc-, esto ligado al conocimiento de los niños mediante un trabajo interdisciplinario con educadores y sicólogos que aporten su conocimiento sobre el desarrollo emocional del niño.
El tratamiento debe mantener las perspectivas de la audiencia infantil desde los conductores, los actores, figuras o imágenes que les hablen en su propio lenguaje. Las técnicas de narración que incluyen la estética, géneros, formatos, deben estar acordes con esas etapas de desarrollo infantil. Los personajes deben ser creíbles, con características propias y las historias de los niños deben ser el foco central del desarrollo mismo del programa. Utilizar un lenguaje comprensible para el rango de edad al cual se va a dirigir.
Las producciones deben tener historias claras, elementos de humor, no ser predecibles, tener el ritmo apropiado al estilo de la historia y lógicamente una propuesta estética visual que cautive a los niños y atienda las expectativas que les produce la convergencia tecnológica actual. Y –ligado al concepto de gestión de calidad en todos los procesos de la organización- garantizar alta calidad en el equipo creativo para la construcción del guión y en el equipo de realización del programa.
Otros puntos clave son el uso adecuado y profesional de los recursos en las áreas para todo el trabajo de investigación; ser concientes que la audiencia infantil tiene permanente contacto con producciones de alto nivel televisivo e incluso cinematográfico. Pensar cómo meterse en ese panorama audiovisual actual y cómo conquistarlo.
Ampliar las experiencias y perspectivas de cada grupo de edad y de cada entorno; definir el tratamiento de conceptos de acuerdo con las etapas de desarrollo; definir unos contenidos apropiados para los niños colombianos de acuerdo con la forma como ellos ven y lo que la televisión representa. Manejo del contexto propio cercano a las experiencias de la audiencia por el lenguaje, la cultura, las costumbres y la historia; y conocer las culturas diferentes de cada uno pero a la vez generar una integración de país.
Teniendo en cuenta que cualquier proceso de calidad necesita: planeación, acción, verificación y evaluación, para cerrar este ciclo se propone atender la propuesta de Contabilidad Analítica desarrollada por la Televisión de Cataluña, que consiste en volver cuantificable lo cualitativo.
En el marco del Compromiso Nacional por una Televisión de Calidad para la Infancia es importante entrar a analizar cada uno de estos indicadores para poder hacer el seguimiento al proyecto y al objetivo propuesto:
Retos y acciones a emprender
Con base en este planteamiento sobre criterios de calidad, los retos y acciones que se deben emprender son:
Comentarios a la ponencia "Diseño de Estrategias para el sector Programación y Producción":
Desde lo conceptual encontramos que la televisión infantil no es el resultado de una estrategia, sin embargo hay programas infantiles atendiendo a una regulación y a una norma expedida por la Comisión Nacional de Televisión en la que se establecen horarios de emisión, pero en realidad no se está apostando a responder a las expectativas de esa audiencia.
Se confunde el concepto de televisión infantil con televisión educativa y con concepto de servicio público de televisión. A través del diálogo que se sostuvo con los diferentes actores, la percepción general es que el problema del servicio público de televisión debe ser atendido por el Estado mismo y no por el sector privado. Por otro lado, se fusiona el concepto de televisión infantil con televisión para adolescentes e incluso juvenil y no hay una segmentación específica de audiencias.
El nicho de los niños ha sido cautivado por los canales temáticos de la televisión por suscripción o satélite. Ese es el gran reto que tenemos en este compromiso de televisión, qué tipo de productos vamos a hacer y cómo lo vamos a hacer, porque ellos están encontrando una mejor oferta a su gusto en los canales especializados.
Desde lo comercial el proceso se puede mirar como una amenaza o una oportunidad para el medio. Los anuncios comerciales muchas veces hacen parte de los contenidos y se conciben los segmentos y las dinámicas desde los mismos anunciantes. Pero esto se vuelve una oportunidad en la medida en que es una industria potencial del entretenimiento y lo que hay que pensar es cómo vamos a trabajar conjuntamente con “filosofía, contenido y concepto”. Si eso no existe desde la concepción misma del programa, el anunciante entonces va a llegar a última hora a hacer sus exigencias con productos que no atienden las necesidades, las expectativas o el respeto por el televidente.
En esta área de la industria del entretenimiento se presentan oportunidades para trabajar estrategias de mercado con otros sectores. Ya no se puede concebir un programa infantil sin que tenga su propia música, un espacio en Internet, videojuegos, etc. y todos estos aspectos tienen que ver con la parte comercial que podemos entrar a trabajar conjuntamente.
Desde la audiencia hay un gran reto que es cómo cautivar ese público y cómo mantenerlo, teniendo en cuenta que estamos ante una generación de la convergencia donde la lectura es completamente fragmentada e hipertextual.
Muchos teóricos han trabajado el tema de la cultura de la calidad. Se habla que la calidad puede ser un concepto puramente técnico, que a traviesa básicamente lo estético, la propuesta del manejo de las herramientas y de los recursos que nos da el medio. La calidad también va en la capacidad para conocer la audiencia y para saber exactamente en qué entorno se está moviendo esa audiencia.
El lenguaje es otro de los retos que nos daría la posibilidad de tener una dirección innovadora y hacer ese abordaje estético desde nuestra producción. Otra forma de definir la calidad es incorporar los aspectos pedagógicos que construyan ciudadanía y que construyan conceptos que lleven a mejores procesos ciudadanos.
Para fortalecer el concepto de calidad además se deben tener en cuenta las individualidades, las diferencias, las minorías. Esto nos da un concepto de integración nacional que ya está planteado en sentido macro a través del canal Señal Colombia.
Dice Alfonso Sánchez-Tabernero en su publicación sobre Dirección Estratégica de Empresas de Comunicación que la calidad implica: ajustar el modelo predeterminado de una empresa, es decir tener muy claro el modelo cuando se está definiendo qué tipo de proyecto se quiere hacer; satisfacer las expectativas, demandas o necesidades de los consumidores; tener cero defectos, aquí entraría todo lo que es el manejo de la técnica, la parte de producción, la parte de la calidad estética, las propuestas narrativas; y cumplir con la función para la cual ha sido diseñado el objeto, es decir que el producto o servicio sea apropiado para el uso que se le pretende dar.
En resumen, el concepto de calidad debe estar presente en todos los ciclos de la producción, la emisión y la recepción. En Colombia se puede citar el caso de calidad de una entidad como el canal regional Teleantioquia, técnicamente certificado por ISO 9001 en el año 2.000, que acreditó los procesos de mercadeo, comercialización y venta, programación, producción, transmisión y gestión de servicios de televisión.
Cómo lograr una programación con producción de calidad para nuestros niños en Colombia
Para la producción de programas infantiles en Colombia se deben tener en cuenta criterios como: La focalización, ya que atender a un público específico da más coherencia y en términos de mercado más competitividad. Se debe definir exactamente el rango de edad -si es nivel preescolar o el nivel de primaria, etc-, esto ligado al conocimiento de los niños mediante un trabajo interdisciplinario con educadores y sicólogos que aporten su conocimiento sobre el desarrollo emocional del niño.
El tratamiento debe mantener las perspectivas de la audiencia infantil desde los conductores, los actores, figuras o imágenes que les hablen en su propio lenguaje. Las técnicas de narración que incluyen la estética, géneros, formatos, deben estar acordes con esas etapas de desarrollo infantil. Los personajes deben ser creíbles, con características propias y las historias de los niños deben ser el foco central del desarrollo mismo del programa. Utilizar un lenguaje comprensible para el rango de edad al cual se va a dirigir.
Las producciones deben tener historias claras, elementos de humor, no ser predecibles, tener el ritmo apropiado al estilo de la historia y lógicamente una propuesta estética visual que cautive a los niños y atienda las expectativas que les produce la convergencia tecnológica actual. Y –ligado al concepto de gestión de calidad en todos los procesos de la organización- garantizar alta calidad en el equipo creativo para la construcción del guión y en el equipo de realización del programa.
Otros puntos clave son el uso adecuado y profesional de los recursos en las áreas para todo el trabajo de investigación; ser concientes que la audiencia infantil tiene permanente contacto con producciones de alto nivel televisivo e incluso cinematográfico. Pensar cómo meterse en ese panorama audiovisual actual y cómo conquistarlo.
Ampliar las experiencias y perspectivas de cada grupo de edad y de cada entorno; definir el tratamiento de conceptos de acuerdo con las etapas de desarrollo; definir unos contenidos apropiados para los niños colombianos de acuerdo con la forma como ellos ven y lo que la televisión representa. Manejo del contexto propio cercano a las experiencias de la audiencia por el lenguaje, la cultura, las costumbres y la historia; y conocer las culturas diferentes de cada uno pero a la vez generar una integración de país.
Teniendo en cuenta que cualquier proceso de calidad necesita: planeación, acción, verificación y evaluación, para cerrar este ciclo se propone atender la propuesta de Contabilidad Analítica desarrollada por la Televisión de Cataluña, que consiste en volver cuantificable lo cualitativo.
En el marco del Compromiso Nacional por una Televisión de Calidad para la Infancia es importante entrar a analizar cada uno de estos indicadores para poder hacer el seguimiento al proyecto y al objetivo propuesto:
- Indice de variedad programática general. Atiende al concepto de diversidad, fomenta el enriquecimiento de la audiencia y se mide según el conjunto de macro-géneros o géneros en que esté dividida la propuesta.
- Indice de variedad genérica por franjas horarias. Se atienden los diferentes segmentos de audiencia según hábitos y usos del tiempo. Tiene que ver con la investigación, con el conocimiento y la segmentación de la audiencia.
- Indice de diversidad. Posibilita el acceso de contenidos a mayorías, minorías o grupos específicos.
- Indice de pluralismo: Consolida la legitimidad del medio, atendiendo a los criterios de excelencia profesional y dar acceso a todas las voces y diversas visiones dentro de una comunidad.
- Indice de valores: la presencia de valores cívicos, democráticos, sociales y culturales que pueden estar incluidos transversalmente en todos los contenidos.
- Indice de respeto a la audiencia. Cumplimiento de horarios y lo relacionado con los derechos de los televidentes.
- Indice de cuantía y diversidad de audiencia: se evalúa el éxito del programa por los niveles de audiencia versus la calidad del mismo. No atiende solamente el rating sino cómo está impactando a la audiencia y cómo la gente está haciendo uso de esos contenidos.
- Indice de éxito de target. Cómo está viendo el programa el grupo específico al cual está dirigido.
- Indice de innovación. Tiene que ver con la experimentación, la creatividad, la participación de los anunciantes y cómo se equilibra esa participación. Si se incorporan los contenidos, si se hacen cortes, si se interrumpen las emisiones, etc.
- Indice de motor de la industria audiovisual: cómo se potencia el sector, cómo se hace para que mayor número de productores independientes puedan hacer parte del ciclo de producción y programación, pero que adicionalmente se involucren en los procesos de comercialización y distribución.
- Indice específico del cumplimiento de los mandatos marco en cuanto a programación. Definición de cuotas de producción propias, producción externa, cuota compra de programas, cuota de programas infantiles y juveniles, cuota de programas de minorías, cuota de programas sobre cultura, etc.
Retos y acciones a emprender
Con base en este planteamiento sobre criterios de calidad, los retos y acciones que se deben emprender son:
- Acuerdo en criterios de calidad. Definir a qué le vamos a apostar.
- Creación de un fondo para promover la producción. En la medida en que exista un proyecto claro, un criterio claro se va a poder tener acceso al fondo para el desarrollo de la televisión, un espacio que tenga todo tipo de aportes para producción, co-producción y todo lo que genera la industria.. Lo que se concluye de las reuniones con productores y canales es que debe existir un fondo específico para la televisión infantil y a partir de él generar unos incentivos y unas políticas para la producción.
- Incorporar la cultura de la medición, ligada al concepto de calidad.
- Incorporar el concepto de edu-entretenimiento. Cautivar más a los niños con formatos muy divertidos y que tengan contenido.
- La especialización en producciones infantiles.
- Se deben plantear estrategias de financiación para asegurar la calidad. Definir cuáles son esas estrategias de financiación, no sólo de los costos de producción individuales sino de todo el proyecto en general.
- La capacitación debe atender tanto el área de producción como de gestión, comercialización y distribución.
- Alianza con la academia -comunicación y educación-. Desarrollo del concepto de edu-entretenimiento que daría la base y la fundamentación para hacer productos con alta calidad pedagógica.
- Y finalmente el apoyo de la academia para afianzar la investigación y la construcción de observatorios. Aquí hay una gran oportunidad: en la medida en que se observe qué están viendo los niños, ver el panorama actual en Colombia y a nivel internacional, nos ayuda a sistematizar, racionalizar y a empezar a generar investigaciones que lógicamente tienen que aportar en todos estos procesos y en las etapas de producción.
Comentarios a la ponencia "Diseño de Estrategias para el sector Programación y Producción":
- Ryan Shiotani, Consultor Internacional en Televisión Educativa.
- Beth Carmona Directora TVE Rede Brasil.
Fuente
Televisión de Calidad. IV Muestra y Seminario Internacional. "Compromiso por una TV de Calidad para la Infancia en Colombia". (30 de agosto - 3 de septiembre de 2005. Bogotá, Colombia).
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Luz Amalia Camacho, actual Decana de Comunicación de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, hace parte del grupo de Consultores del Compromiso Nacional por una Televisión de Calidad para la Infancia en Colombia. Es Comunicadora Social con estudios de maestría en Comunicación Televisiva de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín (Colombia). Fue Directora de Programación y Producción del cana regional Teleantioquia; Gerente de Programación de Canal Capital desde donde participó en el desarrollo y producción de la franja de programación infantil “Franja Metro”; y con la Fundación Imaginario y Citurna Producciones participó en el desarrollo del plan estratégico de Aprender TV.
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