Buenas prácticas del proyecto "Promoción y protección de los derechos de las trabajadoras migrantes"
Esta publicación recopila las buenas prácticas del proyecto “Promoción y protección de los derechos de las trabajadoras migrantes: participación con los mecanismos de derechos humanos internacionales y nacionales para mejorar la rendición de cuentas”, el cual fue implementado en México por ONU Mujeres con financiamiento de la Unión Europea (UE).
Una buena práctica es una intervención de desarrollo (proyecto, programa, política) cuya documentación demuestra la eficacia del modelo en la consecución de un objetivo específico en un contexto particular. Dados los resultados e impactos positivos se considera una experiencia exitosa con un alto potencial de replicabilidad. Por lo tanto, puede ser adaptado como modelo en intervenciones con objetivos similares y contextos diferentes por su potencial de éxito. En este sentido, el proyecto además de proporcionar resultados positivos, demostró formas exitosas de incorporar la perspectiva de género en todos los niveles de intervención desde el trabajo de incidencia de las organizaciones de la sociedad civil, en la producción académica, en la implementación de políticas y marcos normativos nacionales, hasta los mecanismos de vigilancia de derechos humanos internacionales. Asimismo, se desarrolló de una manera inherentemente participativa, lo cual fomentó el sentido de la apropiación de las contrapartes nacionales de las decisiones, acciones y logros.
El proyecto se desarrolló entre febrero de 2014 y enero de 2017 en México, Moldavia y Filipinas, mediante el cual se buscó promover los derechos de las mujeres migrantes y protegerlas en contra de la explotación y la exclusión en todas las etapas de la migración. Estos tres países fueron seleccionados debido a las similitudes que comparten al ser países de origen, destino y tránsito de migrantes, y por ser de los principales corredores migratorios que conectan a los países del sur con los del norte en distintos continentes.
En México, ONU Mujeres trabajó con tres estrategias principales:
- Gestión del conocimiento mediante la creación y difusión estratégica de productos de conocimiento sobre mujeres trabajadoras migrantes para contribuir al desarrollo de las políticas públicas e influir en la agenda de investigación.
- Fortalecimiento de capacidades del gobierno, el poder legislativo, las organizaciones de la sociedad civil (OSC), la academia y agencias de Naciones Unidas referidas a la promoción y garantía de los derechos de las trabajadoras migrantes.
- Cooperación y abogacía con instituciones de gobierno involucradas en el tema de migración, con los mecanismos nacionales e internacionales de derechos humanos con el fin de visibilizar y posicionar en sus agendas los estándares de derechos humanos de las mujeres y las demandas de las organizaciones de mujeres migrantes y las OSC vinculadas
Durante los tres años de vida del proyecto se realizaron acciones encaminadas a cumplir con sus tres líneas estratégicas, con resultados positivos para el diseño, elaboración, implementación y evaluación de políticas públicas y de marcos normativos. El proyecto contó con el acompañamiento de un Comité Asesor ex profeso, conformado por expertas/os de diferentes sectores (academia, sociedad civil, de la Unión Europea y agencias de las Naciones Unidas), encargado de la revisión sustantiva de los productos de conocimiento generados como parte del proyecto, así como del acompañamiento y asesoramiento técnico y político en todas las etapas del mismo. Los avances a los que contribuyó el proyecto, se sostuvieron también por las alianzas estratégicas elaboradas con actores de la sociedad civil, la academia, el gobierno y el legislativo. A manera de resumen destacarían los siguientes resultados:
- Creación de una agenda y apertura de una nueva línea de investigación entre ONU Mujeres y El Colegio de México (COLMEX) sobre trabajadoras migrantes.
- Inclusión de los derechos de las trabajadoras migrantes en las políticas públicas federales, en particular en la legislación y políticas migratorias desarrolladas en los últimos 5 años. Sin embargo, la armonización con estándares de derechos humanos es aún un proceso inacabado.
- Inclusión del tema de trabajadoras migrantes y enfoque de género en el proceso de informe periódico de México al Comité de Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares (CTM).
- Mayor apropiación de la perspectiva de género y migración en los trabajos y agendas de las OSC e incidencia directa en foros internacionales y nacionales de toma de decisiones.
- Establecimiento de mecanismos para la incorporación de la perspectiva de género en las políticas de atención y protección de las mujeres trabajadoras migrantes en México.
Finalmente, las buenas prácticas, que permitieron alcanzar estos resultados y cuyas estrategias se describen a lo largo del presente documento, se relacionan con: i) la alineación con los instrumentos internacionales y el vínculo entre el nivel internacional y na - cional; ii) la creación de nueva evidencia con base en un mapeo de los vacíos de información; iii) la abogacía y alianzas estratégicas basadas en evidencia; iv) la movilización de una amplia gama de contrapartes para asegurar la calidad de los productos y resultados del proyecto y la apropiación nacional; v) el fortalecimiento de la voz y la agenda de la sociedad civil especializada en los temas de migración y género en los escenarios nacional e internacional.
A través de esta recopilación de las buenas prácticas del proyecto, se busca promover los derechos de las mujeres trabajadoras en todas las etapas de la migración y contribuir a la generación de conocimiento respecto a la situación de las trabajadoras migrantes. Se espera que el documento sea útil para orientar la labor de la academia, organizaciones de la sociedad civil, así como tomadores y tomadoras de decisión en la materia.
Tomado de la página web de ONU Mujeres.
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