Tírala Plena
"Tírala Plena", un nombre seleccionado por los jóvenes, se refiere a hablar abiertamente, sin mentiras, es decir, hablar de manera clara y honesta. Los participantes son jóvenes en situación de crisis humanitaria: adolescentes y jóvenes migrantes de Venezuela, retornados colombianos y la población receptora, sus familias y los actores institucionales (salud, educación, justicia, protección). El proyecto se implementó en Atlántico, el segundo departamento no fronterizo con mayor flujo migratorio. Se observó un considerable aumento en embarazos precoces, especialmente en niñas entre las edades de 10 y 14 años, un aumento en todo tipo de violencia infligida a niñas, niños y jóvenes, y un aumento en las infecciones de transmisión sexual.
El objetivo es contribuir a la preparación de los jóvenes de entre 14 y 28 años, en condiciones de migración y recepción, para el ejercicio de la sexualidad como un derecho humano, el desarrollo de relaciones sociales y sexuales igualitarias, y la protección contra la violencia de género.
Los objetivos específicos son:
- Reconocerse como sujetos de derechos capaces de tomar decisiones sobre sus cuerpos en el ejercicio de la sexualidad.
- Identificar las desventajas de las uniones tempranas para el ejercicio de la sexualidad desde el enfoque de los derechos. desarrollar conocimientos, actitudes y habilidades para la prevención y atención de la violencia de género.
- Aumentar su capacidad para pedir ayuda y apoyo en situaciones que afecten su bienestar por parte de personas e instituciones que garanticen sus derechos.
"Tírala Plena" reconoce a una población marginada como los jóvenes en entornos humanitarios, y se preocupa por comprender sus conocimientos, creencias y prácticas en torno a la sexualidad y los derechos para construir un currículo que responda a estas realidades. Tiene un currículo basado en un enfoque de derechos humanos, de género y pedagógico para desarrollar habilidades, y es una estrategia educativa que incluye el fortalecimiento del contexto familiar, comunitario e institucional, fortaleciendo las capacidades de todos los actores involucrados en la garantía y promoción de los derechos humanos, sexuales y reproductivos.
El proyecto se estructuró en 3 fases:
Reclutamiento: identificación de las autoridades administrativas involucradas en la prevención de embarazos tempranos (salud, educación, protección, etc.) y se coordinan acciones para la atención integral de los participantes en el proyecto, y futuras ofertas relevantes para el desarrollo de actividades del programa.
Atención: se forman parejas de profesionales para facilitar reuniones con jóvenes participantes, que se llevan a cabo una vez a la semana en grupos de edad de 20 beneficiarios según su edad.
Cierre: Durante esta etapa, los jóvenes realizan una autoevaluación en un circuito de preguntas orientadoras, promueven la reflexión y, a su vez, establecen la ruta de metas y proyectos de vida.
El proyecto tiene cuatro líneas de acción:
- Capacitación en el ejercicio de los derechos y la ciudadanía para los jóvenes, a través de reuniones presenciales, relevantes para el momento del curso de vida y ajustadas a la dinámica del territorio. Esta capacitación sigue una estructura de 4 ejes temáticos: derechos humanos, conceptos básicos de sexualidad, prevención y protección de la violencia de género, y promoción de la salud sexual y reproductiva.
- Fortalecimiento de habilidades del siglo XXI y mecanismos de autoprotección, que están relacionados con un grupo de habilidades esenciales como "flexibilidad cognitiva, análisis y evaluación de sistemas, razonamiento deductivo e inductivo, actitud, inteligencia emocional, responsabilidad, iniciativa, persuasión, tenacidad, autodisciplina, negociación y trabajo en equipo" (UNESCO, 2017b).
- Fortalecimiento de las capacidades de las familias participantes y entornos comunitarios con el propósito de fortalecer los vínculos relacionales de cuidado mutuo y consolidar las estrategias de prevención basadas en la comunidad.
- Gestión del conocimiento: se realiza un ejercicio de documentación de la experiencia, que tiene como objetivo establecer los resultados y lecciones aprendidas del desarrollo del proceso, facilitar la rendición de cuentas, la retroalimentación a los territorios sobre el proceso desarrollado y tomando decisiones informadas basadas en evidencia.
Se desarrolló una investigación formativa que permitió comprender el conocimiento, las prácticas, actitudes e imaginarios sobre la sexualidad y los derechos de los jóvenes, sus familias y actores locales. Esto permitió diseñar un plan de estudios relevante dentro del contexto y la cultura. Hubo transformaciones en la estructura del pensamiento y visibilidad de las necesidades de los jóvenes, promoviendo la garantía de los derechos sexuales y reproductivos en sus municipios, por lo que las articulaciones con entidades educativas y de salud, entre otros, que promueven el talento de los participantes, son una estrategia enriquecedora para apoyar sus proyectos de vida. Los jóvenes, inspirados por la transformación y en busca de oportunidades para transmitir un mensaje de igualdad y prevención del embarazo temprano, tomaron la iniciativa de componer una canción en el género de rap y la publicaron en las redes sociales.
En alianza con Profamilia, la Liga Colombiana de Autismo y Ashdown, se desarrolló una herramienta para abordar la educación sexual integral con niños y jóvenes con discapacidades.
Se llevaron a cabo tres evaluaciones rápidas: con jóvenes indígenas Wayuu, con jóvenes de zonas rurales y con niños y jóvenes con discapacidades intelectuales. Estas evaluaciones rápidas tenían como objetivo comprender el conocimiento, las actitudes y las prácticas en torno a la sexualidad, la salud y los derechos sexuales y reproductivos, y la educación sexual.
Se realizaron prototipos de tres (3) juegos de educación sexual integral dirigidos a familias de municipios PDET (municipios priorizados por los Acuerdos de Paz), que abordan temas como la equidad de género, la salud sexual y reproductiva, las relaciones, la prevención del embarazo en la adolescencia, y los derechos sexuales y reproductivos.
• El proyecto promueve intencionalmente el derecho a la participación y logra que, a pesar de sus condiciones de vulnerabilidad psicosocial y ambiental, los adolescentes y jóvenes se involucren en el proceso y se sientan realmente parte de la iniciativa.
• La identidad grupal, a través de elementos materiales e inmateriales como un nombre, un logo, una canción, así como una camiseta, gorra o mochila. Estos tipos de recursos son formas de reafirmar la pertenencia a grupos. Portar un elemento que los identificara y al mismo tiempo los diferenciara de otros grupos, construyó ese sentido de "pertenencia".
• El espacio asignado para la realización de sesiones de capacitación con los jóvenes debe considerarse como un factor determinante en la eficacia del programa. Es necesario que el entorno ofrezca una garantía de confidencialidad y, sobre todo, sea percibido como cómodo y seguro por quienes experimentan la experiencia.
Este proyecto se desarrolló en el marco del proyecto extracurricular ESI Global, liderado por UNFPA, con recursos del Gobierno de Noruega, y en Colombia, en alianza con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
Información tomada de la página web de Global Education Cooperation Mechanism de UNESCO.
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