La Palabra y el Silencio: La violencia contra periodistas en Colombia (1977-2015)
Estudió psicología en la Universidad Nacional de Colombia y trabajó en la Fundación Social dirigiendo proyectos organizacionales de valores, cultura empresarial y comunicación. Mantuvo por muchos años su columna de crítica de televisión en El Tiempo, hasta que fue designado Defensor del Lector por dos años. Sigue vinculado a esa casa editorial como asesor del Proyecto de Memoria y de los programas de responsabilidad social. Es profesor universitario, investigador y escritor.
Esta mesa estuvo moderada por Guilherme Canela, consejero de comunicación e información para el Mercosur de la UNESCO. Los otros conferencistas que hicieron parte de la mesa fueron: Fernando Ramírez, Periodista y editor de noticias del periódico LA PATRIA de Manizales; y Nathan Jaccard, Editor para América Latina en OCCRP (Organized Crime and Corruption Reporting Project).
El Centro Nacional de Memoria histórica (CNMH), invitó a un grupo de investigadores entre ellos Germán Rey, para que realizaran un informe sobre la violencia contra periodistas en un periódo de tiempo que va entre 1977 y 2015. El CNMH es una institución del estado Colombiano que ha hecho una gran labor en términos de explorar desde muy diversos lugares y actores, lo que ha sucedido y sigue sucediendo en términos del conflicto en Colombia. La palabra y el silencio es el segundo o tercer libro dentro de ochenta que ha publicado el CNMH, que tiene más descargas virtuales.
El informe analiza 152 asesinatos a periodistas que ocurren desde el año 1977; una fecha simbólica porque en ese año se asesina a un periodista en el puente Calderón de Cúcuta por parte de dos agentes de la policía y es el primer caso que hace todo el tránsito dentro de tribunales más reciente.
Lo primero que hicieron los autores del libro fue una periodización que les permitirá tratar de ver si había algunos patrones, tiempo, lugares, perpetradores, que marcaran unas pistas en el asesinato de todos esos periodistas. Colombia ocupó cerca de dos décadas, puestos muy oprobiosos en el ranking internacional de asesinatos de periodistas y por tres o cuatro ocasiones ocupó el primer lugar incluso frente a países que estaban en una situación de guerra y de genocidios muy explícitos.
Lo que encontraron como primera medida fue el número de asesinatos; en segundo lugar el hecho de que mayor número de periodistas pertenecieron a pequeños medios de comunicación; en tercer lugar esos pequeños medios de comunicación eran de radio y prensa; en cuarto lugar son más hombres que mujeres, y ellas eran las protagonistas porque si bien no fueron asesinadas; en muchas de las historias que se cuentan, ellas eran las compañeras afectivas, compañeras del trabajo, de las ilusiones, de los proyectos periodísticos de sus compañeros.
Otra característica es que el mayor número de periodistas asesinados están en regiones aisladas, pero zonas que tenían convergencia de prácticamente de todos los actores; los perpetradores eran autodefensas, paramilitares, guerrilla, bacrim, agentes del estado, autoridades locales y también algunas asociaciones entre ellos. El periodo más fuerte fue 1986 y el 2004 en que descienden los asesinatos de periodistas pero aumentan otro tipo de delitos como amenazas, obstáculos al oficio etc.
Uno de los capítulos centrales fue por ejemplo el daño ocasionado a las comunidades de proximidad; hicieron el análisis de la relación entre periodismo y tejido de las regiones, tejido social, tejido simbólico etc.
Lo que no está en libro
Se cree malamente que el problema de la impunidad es lo que pasa en el delito o después del delito; pero es una equivocación muy grande; la impunidad tiene un antes, un durante y un después. Es decir, los asesinatos comienzan mucho antes de que por ejemplo Ferney Tapasco mandara a matar al periodista Orlando Sierra del periódico la Patria de Manizales.
El antes de la impunidad:
- Es el antes social. La interiorización que tiene la sociedad es débil, el que sea la libertad de expresión no solo como un derecho de periodistas, de los medios, sino como un derecho de la sociedad.
- Los niveles de riesgo del oficio según los contextos.
- Atmósfera de impunidad que existe sobre los delitos en general, no solo sobre los periodistas.
- La debilidad y desprotección de los periodistas.
- Tipo de proyectos y acciones de los perpetradores, los narcos tienen un proyecto específico, los paramilitares tienen otro proyecto específico etc., contra la libertad de expresión.
El Durante de la impunidad: es decir el antes contextual, es el aumento de la violencia en determinadas regiones contra determinados actores, es la fragilidad del sistema de justicia, es el alejamiento de las autoridades, es el progresivo aumento de la violencia contra cualquier persona y es el encubrimiento de cualquier tipo de delito.
El Después de la impunidad: es la distorsión con relación a las circunstancias, los actores y las pruebas del delito; es el amedrentamiento, amenazas o asesinatos de testigos; la debilidad de los procesos de investigación criminal; el clima generalizado de miedo promovido por actores vinculados a poderes territoriales; el mensaje social de que cometer delitos, paga y sale barato; y la ausencia de institucionalidad social y periodística de seguimiento y denuncia de los delitos.
Tomado de la Conferencia Latinoamericana de Periodismo de Investigación - COLPIN y de la página web del Centro Nacional de Memoria Histórica.
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